• Y la mitad del crédito sindicado es para amortizar otro ya existente.
  • A 31 de marzo, aumentó un 15%, otros 1.251 millones, a la deuda de 2013 (7.974 millones), aunque redujo su apalancamiento gracias al Ebitda.
  • La deuda galopante condiciona el beneficio, más cuando es mediate emisiones de bonos, aunque sean 'verdes', y obligaciones.

Abengoa, que preside Felipe Benjumea (en la imagen) es un continuo 'suma y sigue' con la deuda. Es una de las compañías más apalancadas, no consiguió reducir su endeudamiento en 2013 (la aumentó), y hoy miércoles anuncia un nuevo crédito sindicado de 1.400 millones de euros para refinanciar su deuda a largo plazo. La excusa, naturalmente, es que necesita crecer fuera de España, en línea con un sector que cada vez depende menos en el beneficio de su actividad dentro de nuestro país, pero es muy difícil con una deuda tan galopante. A ese peligro se añade otro, como en el caso de Abengoa, que no suele endeudase con préstamos bancarios sino con emisiones, como la reciente de 'bonos verdes' por importe de 500 millones.

Abengoa cerró 2013 con una deuda de 7.974 millones de euros y en el primer trimestre aumentó un 14,7%, otros 1.251 millones, aunque logró reducir el apalancamiento en el primer trimestre: si hasta marzo de 2013 la deuda total era 7,3 veces el Ebitda, hasta marzo de este año ha pasado a ser 6 veces el Ebitda gracias a que el resultado bruto de explotación ha crecido un 23,9%.

A los 'bonos verdes' recientes se suma ahora otro crédito sindicado de 1.400 millones, con vencimiento en 2019, en la modalidad 'revolving'.

De acuerdo con la información a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el nuevo crédito tiene dos tramos: el primero se destinará a amortizar el préstamo sindicado ya existente, que se repaga completo, y el segundo para financiar la promoción, desarrollo y construcción de proyectos por concesiones del grupo.

Los coordinadores de la operación han sido Santander, HSBC, Société Générale, Bank of América, Bankia, Caixabank, Citigroup, Credit Agricole, Natixis, Banco Popular y Banco de Sabadell.

Mariano Tomás

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