• Ya se plantea que sea cada dos años.
  • De todas maneras, se repite la retórica diplomática: García-Margallo asegura que España debe ser el puente entre Hispanoamérica y Europa, y entre el norte de África y Asia.
  • Las ausencias vuelven a mermar la reunión y amenazan la continuidad de la Secretaría General Iberoamericana, que preside Enrique Iglesias (en la imagen).
Mañana viernes da comienzo la XXII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno en Cádiz (España). A la cumbre van a venir todos, menos la presidenta de Argentina, Cristina Fernández; el presidente de Venezuela, Hugo Chávez; el de Cuba, Raúl Castro; el de Paraguay, Federico Franco; y el de Guatemala, Otto Pérez Molina.



Sin duda, la posibilidad de que estas cumbres se celebren cada dos años, y que las ausencias vuelven a ser numerosas, merman la importancia de esta reunión y amenazan ahora más que nunca -la situación económica obliga- la continuidad de la Secretaría General Iberoamericana, órgano creado en 2003 para coordinar y gestionar estas cumbres, y cuyo objetivo era el de adquirir un papel clave para la vertebración de una estructura institucional en Hispanoamérica. Todo, por supuesto, financiado por España.



En TVE, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García Margallo, ha explicado que esta cita va a estar centrada en los ciudadanos: "Qué es lo que hay que hacer para salir de la crisis, para crecer, para crear empleo, para eso vamos a discutir de infraestructuras, que es en lo que se ha materializado hasta ahora el proceso de integración regional americana y en donde las empresas españolas tienen mucho que hacer". Y otro capítulo en el que se va a centrar la cumbre es "cómo las pymes iberoamericanas y españolas pueden colaborar en este proceso de creación de empleo que es lo que obsesiona a todos los gobiernos aquí presentes".



De repente García-Margallo se ha soltado el pelo ya ha dicho: "Coincido con quienes dicen desde hace mucho tiempo que la austeridad solo no nos sacará de la recesión. La clave es el crecimiento, para pagar las deudas usted tiene que crecer por encima de lo que crezca su deuda. Y para crecer hay que resolver el problema de la financiación. Cualquier empresario sabe que si todo lo que ahorra se va en pagar intereses, queda poco margen para crear un negocio y pagar a sus empleados". Y ha añadido, en relación a América: "Si hace diez años Europa crecía por encima de América Latina, ahora es al revés. Y las oportunidades que se abren en ese continente son muy importantes para crear empleo para los españoles". "Por eso tenemos que fomentar las exportaciones allí, tenemos que fomentar el establecimiento de pymes que aprovechen las  oportunidades que allí se abren".



Para todo ello, según el ministro, "tenemos buenos amigos". "Lo dijo el otro día el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos: España ha estado en los malos momentos con Iberoamérica y ahora es probable que sea Iberoamérica la que tenga que ayudar un poco más a España".



En cuanto a si va a seguir la periodicidad anual de esta cumbre -dado el fracaso del año pasado y tras 22 años reuniéndose-, García-Margallo ha explicado que "la cumbre va a salir tan bien que no se va a cuestionar. Lo que probablemente discutamos es si tenemos que seguir con un modelo de una cumbre cada año". "Pero ahora se solapa con las cumbres UE-América Latina. Y a lo mejor lo que tenemos que hacer es que cada año se haga una". "Y así aprovecharíamos, como se va a hacer aquí, para preparar a cumbre de Santiago en enero. Aquí van a estar, aparte de 22 países, observadores europeos -países que comparten con nosotros valores como Italia, Francia, Bélgica, Países Bajos- e invitados especiales (el presidente de la CE, comisarios importantes) para ir preparando también esa cumbre" (UE-Latinoamérica).



En ese sentido, "España tiene un doble papel aquí", ha dicho el ministro de Exteriores: "Como gran país iberoamericano que somos y como socio importante de la UE. Y allí hemos jugado un rol muy capital. Tenemos acuerdos de asociación funcionando con Chile y con México. España ha sido protagonista en esa negociación. Dentro de dos meses van a entrar los de Perú, Colombia y Centroamérica. España ha sido capital en esta negociación". "Por tanto, tenemos que cuidar la doble relación: lo que somos como España y lo que somos como la cuarta economía del euro".



En cuanto a la posible creación en esta cumbre de un organismo de arbitraje para solventar problemas de seguridad jurídica entre empresas (como el caso Repsol-YPF), ha señalado: "Se trata de evitar que los conflictos se eternicen delante de los jueces. Para eso se establece un mecanismo de mediación y arbitraje que permita resolverlos con rapidez". "En un mundo como el que vivimos, solucionar los conflictos pronto es capital. Y España tiene en esos momentos unos 1.500 millones de dólares en Latinoamérica, somos el segundo inversor tras EEUU. Y estamos en sectores muy sensibles donde el contencioso puede florecer con mayor rapidez que en otros, porque estamos en sectores muy regulados y que afectan mucho a la ciudadanía: la financiación, la energía, la distribución de agua, los hidrocarburos, de concesiones de autopistas, etc".



Margallo ha añadido que países emergentes de Asia le han manifestado "interés en trabajar en América Latina con empresas españolas". "Tenemos allí la lengua, la cultura, les entendemos muy bien, llevamos mucho tiempo trabajando con ellos y esa sinergia entre capitales de otros países y España puede ser muy fructífera para Latinoamérica.



Y los latinoamericanos están muy interesados en trabajar con empresas españolas en el Norte de África, que es donde se abren ahora unas oportunidades nuevas como consecuencia de los cambios políticos, que tendrán que ser acompañadas de cambios económicos, si no queremos que ese cambio político fracase. Allí donde hay pobreza, florece el extremismo, el yihadismo y la inestabilidad". "Una de las cosas que van a tratarse en esta cumbre es que España se convierta en plataforma para inversiones de capitales de otros países en Latinoamérica".



Preguntado por la ausencia de la presidenta de Argentina Cristina Fernández, Margallo ha echado tierra sobre el asunto: "Iba a venir, ha tenido un problema de salud, los médicos le han aconsejado que no viniese, pero ella ha querido dejar específicamente claro que no viene por motivos de salud". "No hay un solo día que no haya conversaciones" sobre YPF "entre el Gobierno argentino y el Gobierno español" que "van por buen camino". Acerca de cómo van las negociaciones sobre el español Ángel Carromero, preso en Cuba, ha repetido: "Van bien, con discreción".



También se le ha preguntado por la ausencia del presidente venezolano Hugo Chávez: "Está en un proceso de remodelación de su Gobierno y sabíamos desde el primer momento que no iba a estar". En ese sentido, y sobre las relaciones con el venezolano, ha respondido: "Tenemos relaciones muy buenas con todos los países iberoamericanos y con todos los países del mundo. Pero en el tema iberoamericano yo dije que son asuntos de familia. En la familia uno tiene hermanos que le gustan más que otros, hermanos que tienen pautas de comportamiento más parecidas, pero todos son miembros de la familia y como tales tenemos que discutir. Y eso es fundamentalmente lo que hacemos en las cumbres". "Las relaciones son de igual a igual, basadas en el respeto mutuo, y basadas en que hablando se entiende la gente".



Tal y como explicamos recientemente, el ministro de Exteriores español utiliza indistintamente los términos 'Latinoamérica' e 'Iberoamérica' para referirse a esa zona del mundo donde España desplegó una labor histórica importantísima, llevando la religión cristiana y una civilización. El término Iberoamérica está bien, porque supone reconocer también la labor de Portugal. Pero no se le escucha nunca al ministro el término 'Hispanoamérica'. ¿Se avergüenza el ministro del término que con mayor justicia reconoce la influencia de España en América? En esa parte del mundo se habla español, no latín, ni francés.



Y otra pregunta aquí es: todo esto es muy bonito, pero...: ¿sacará algo España de todo esto?, ¿se transmitirán los valores de la Hispanidad en la cumbre Iberoamericana?



José Ángel Gutiérrez

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