• El multimillonario chino Wang Jianlin ha ofrecido al Santander 260 millones por el Edificio España.
  • El presidente y propietario de Dalian Wanda Group es el mayor exhibidor de películas del mundo, con más de 6.300 salas de cine, tras adquirir la estadounidense AMC Entertainment.
  • Además del cine, es un forofo del fútbol, ha ayudado en gran parte a este deporte en su país y tiene acuerdos con varios clubes españoles para formar a jóvenes futbolistas chinos.
  • Es uno de los miembros del Partido Comunista que cree ciegamente en las reglas del mercado, lo que refleja que en China conviven los dos sistemas.
  • Se relacionó con Bo Xilai, dirigente político acusado de corrupción y abuso de poder.

El empresario Wang Jianlin (en la imagen) se erigió en 2013 como el chino más rico del mundo y es actualmente el presidente y propietario del grupo Dalian Wanda. Un auténtico imperio inmobiliario, que aglutina empresas turísticas, hoteleras y de edificios residenciales. Por dar algunas cifras, cuenta con: 75 tiendas en departamentos, 85 centros comerciales, 51 hoteles de cinco estrellas, más de 6.300 salas de cine y cerca de 70 de karaoke.

Este multimillonario va a salvar a Emilio Botín, pues le ha ofrecido al Banco Santander 260 millones de euros por el emblemático Edificio España, que está situado en la Plaza de España de Madrid. De esta manera el banquero español se desharía por fin de un edificio que tenía empantanado desde que se lo compró a Metrovacesa. Además sería el segundo lastre que se quita de encima, pues el Banco Santander vendió las antiguas sedes del Banco Central Hispano y Banesto en el centro de Madrid al grupo Villar Mir, denominados

'Complejo Canalejas'.

A sus 59 años, Wang Jianlin es actualmente el mayor exhibidor de películas del mundo, con más de 6.300 salas de cine, tras adquirir la estadounidense AMC Entertainment. Sin embargo sus orígenes no fueron tan opulentos. Nació en la provincia de Sichuan, en una familia humilde y a los 16 años entró en las filas del Ejército Popular de Liberación, donde permaneció desde 1970 hasta 1986. Después salió de la vida militar y volvió a la civil, se graduó en la universidad de Liaoning y empezó a trabajar en 1992 en el imperio que hoy posee, desempeñando un cargo administrativo.

Además hay que destacar que, igual que fue subiendo de escalones y puestos dentro del grupo Dalian Wanda, también fue escalando posiciones dentro del Partido Comunista, desde que iniciara su militancia en el año 1976. A día de hoy es el vicepresidente de la Federación China de Industria y Comercio.

Wang Jianlin fue uno de los primeros chinos en tener un jet privado y se hizo con Sunseeker International, una empresa británica que fabrica yates, entre ellos, los que aparecen en las películas del agente James Bond. Mantiene un tipo de disciplina militar, no fuma ni bebe y le gusta deleitar a sus trabajadores cantando canciones folclóricas tibetanas y mongolas.

Además del cine, es un forofo del fútbol, ha ayudado en gran parte a este deporte en su país, por ejemplo, fue uno de los responsables del fichaje de José Antonio Camacho como seleccionador chino en el 2011. De su bolsillo, han salido por lo menos 500 millones de yuanes, equivalentes a unos 62,5 millones de euros, para la Asociación China de Fútbol.

También tiene acuerdos con varios clubes de fútbol españoles, en concreto con el Valencia CF, el Villarreal y el Atlético de Madrid, pues acogen a jóvenes futbolistas chinos para formarles en este deporte. La semana pasada el magnate visitó a sus chavales en España y se reunió con los dirigentes de estos clubes, pues en el próximo año el proyecto Wanda solo se realizará en uno de ellos y los tres no quieren quedarse sin esta guinda de su pastel. El equipo de la ciudad del Turia, que preside Amadeo Salvo, es el que está en una situación más delicada, pues está cerca de la quiebra, además le debe a Bankia 310 millones de euros.

Wang Jianlin ilustra a la perfección la propia evolución del Partido Comunista chino, pues es uno de los miembros que cree ciegamente en las reglas del mercado. Esto refleja que en China conviven los dos sistemas: comunismo y capitalismo. Respecto a su lado oscuro o algo más opaco, se puede destacar que se relacionó en Dailan con Bo Xilai, el dirigente político que fue acusado de corrupción y abuso de poder.

Cristina Martín

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