Persigue el modelo Liberty, el mecanismo de fondos-buitre que ha desguazado el grupo PRISA

 

Los resultados del grupo del ABC se derrumban a pesar de los recortes: pérdidas de 18 millones de euros en un ejercicio que se preveía de remontada, y que deberían elevarse a 30 si contamos la enajenación de inmuebles. Eso sí, la deuda no tiene nada que ver con la de El Mundo y El País.

La prensa española vegetal continúa en estado agónico. El principal grupo español de prensa vegetal, Vocento, está en caída libre: a pesar de los recortes, especialmente de personal, el grupo que lidera ABC no remonta. Durante los nueve primeros meses del año el grupo que preside Diego del Alcázar, ya con Luis Enríquez como primer ejecutivo, tenía un resultado negativo de 18 millones de euros, a los que habría que sumar los 12 millones de atípicos, resultado de la venta de su sede social.En puridad, 30 millones de euros de pérdidas en nueve meses. Además, los gastos siguen subiendo a pesar de los duros recortes de personal realizados. El ebitda desciende un 8% hasta los 5,6 millones de euros.

En estas circunstancias, el Ceo, Luis Enríquez trata ahora de ir a una ampliación de capital con la entrada de fondos. Es decir, lo mismo que hizo Juan Luis Cebrián con los depredadores de Liberty, que están desguazando PRISA.

Y es que el anterior Ceo, José Manuel Vargas, intentó ya una ampliación de capital por 200 millones de euros, intentando comprometer en ella a bancos y empresas. No lo consiguió y ahora a su sucesor le quedan dos opciones: crédito bancario difícil de obtener o acudir a los fondos buitre, especialistas en entrar en empresas en dificultades para venderlas por trozos.

Con todo, lo mejor de Vocento es que tiene una deuda manejable aunque creciente: 120 millones de euros. Si lo comparamos con los 4.000 millones de euros de PRISA-El País o con los más de 1.000 millones de euros de Unedisa-El Mundo, que tuvo que asumir la matriz Rizzoli, la situación financiera de Vocento es mucho más desahogada. El problema está, por supuesto, en la generación de ingresos, que también anda floja.

En puridad contable, el ABC tiene mejor diagnóstico que El Mundo o El País. Lo que ocurre es que Cebrián y Galiano juegan al "no te atrevas a embargarme, querido banquero, que soy un periódico y puedo hacerte mucho daño, Lionel". Pero la otra opción, la del desguace, tampoco es como para tirar cohetes.

Eulogio López

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