El presidente venezolano sigue políticas populistas en vez de arreglar los problemas del paísEl Gobierno de Venezuela anunció el domingo la detención de cinco gerentes de tiendas como parte de lo que ha calificado como una "guerra económica" entre el Estado socialista e "inescrupulosos" empresarios, y que el presidente Nicolás Maduro ha dicho enfrentará con mayores controles económicos, publicaba Reuters.

En una ofensiva realizada antes de Navidad que recuerda el estilo populista del fallecido Hugo Chávez, el presidente Nicolás Maduro ordenó desde el viernes a los soldados venezolanos "ocupar" varias cadenas de tiendas de electrodomésticos, en un operativo contra lo que las autoridades ven como una ola de especulación en los precios que está afectando a la economía del país.

Miles de venezolanos han acudido en masa a las tiendas de electrodomésticos con la esperanza de sacar provecho de los nuevos "precios justos" que el Gobierno está imponiendo, los cuales a veces alcanzan la mitad del valor previo de los productos. Maduro añadió más tarde el domingo en una cadena de radio y televisión, que continuarán con las jornadas de fiscalización en tiendas de calzado, vestido, autos, alimentos, juguetes, ferretería y electrodomésticos.

"Una vez que se apruebe la Ley Habilitante en la Asamblea Nacional, voy a colocar límites porcentuales a las ganancias del capital en todas las ramas de la economía, del aparato productivo nacional. Serán obligatorios", sentenció Maduro. Porque su idea es gobernar a golpe de decreto con poderes excepcionales, lo más parecido a una dictadura con apariencias de democracia.

La intención de Maduro de posibilitar que coman los más necesitados puede ser loable. El problema es que el caos que reina en Venezuela, con una inflación galopante, es fruto de su desastrosa gestión económica y la de su antecesor Chávez.

Esa es la forma de gobernar y hacer democracia de Maduro.

Andrés Velázquez

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