• El presidente venezolano acusa a Rajoy de ser el padrino político de la derecha venezolana.
  • Maduro tiene que cuidar el tono acusador contra EEUU porque es uno de sus principales mercados de crudo, como le recordó el peruano Alan García al difunto Hugo Chávez.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha acusado a la "derecha fascista" de su país de tener como "padrino político y brazo financiero" al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y de buscar entre exfuncionarios de la dictadura chilena de Augusto Pinochet "apoyo para una aventura golpista". En un acto televisado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, "vacunada en su espiritualidad más profunda de golpismo y cualquier aventura contra el pueblo", según dijo, Maduro aludió sin nombrar al líder opositor Henrique Capriles, quien mantiene una campaña exterior de información "sobre el fraude electoral" que denuncia se perpetró en su contra en las presidenciales de abril pasado. "Ustedes saben que la corrupta clase política que gobierna España, muy corrupta, el señor Rajoy, muy corrupto, es el padrino político y el brazo financiero de la derecha fascista venezolana", dijo y acusó al presidente español de integrar "una red de mafiosos y de corruptos que tiene asqueada a España y a Europa entera", recogían diversas agencias.

Estas declaraciones de Maduro hay que contextualizarlas. Los dictadores con apariencia de demócratas -como Chávez y ahora Maduro- siempre han necesitado de un enemigo exterior como factor de unificación y seguimiento al líder, como factor aglutinador en torno al cacique. Tradicionalmente, EEUU ha sido la gran 'bestia negra' en el imaginario de los presidentes-caudillos venezolanos. Recordemos las grandilocuentes frases de Chávez contra el imperio.

Ahora bien: hace unos años hubo un presidente hispanoamericano, el de entonces en Perú, Alan García, quien irónicamente le recordó a Chávez lo que gana Venezuela con su exportación de barriles de crudo a los yankis. "¿El peligro es que puedan dominar el petróleo, para qué van a dominar el petróleo si usted se lo vende todo a los Estados Unidos", ironizó García.

Ahora, Maduro, en vista de la desastrosa situación económica de su país, tiene que buscarse un nuevo enemigo, España, y rebajar el tono sobre EEUU, porque a este país le sigue exportando petróleo. Y, también tradicionalmente, los bolivarianos utilizan el supuesto yugo hispano de hace 200 años, olvidando las contribuciones de España, la madre patria, a la historia y el desarrollo de Venezuela.

Andrés Velázquez

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