• Los obispos venezolanos dicen que el recuento de votos "daría tranquilidad" al país y "reforzaría" la autoridad moral del Consejo Nacional Electoral.
  • A la vez, los prelados instan a evitar la violencia: "Como cristianos estamos obligados a ponernos de parte de los más débiles, a perdonar sin reservas y a luchar para que prevalezca la unión sobre la división, el amor sobre el odio y la paz sobre la violencia"
  • El delirio del chavismo: amenaza con detener a Capriles.
  • España envía al presidente de las Cortes a la toma de posesión de Nicolás Maduro y no al Príncipe Felipe.
Lo último en Venezuela es que el equipo de campaña del candidato opositor a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles (en la imagen), ha presentado formalmente la solicitud ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) para un recuento voto a voto de los resultados de los comicios del domingo.

El jefe nacional de la campaña opositora, Carlos Ocariz, explicó que solicitaron la revisión de "boletas, acta, máquinas, huellas y cuadernos" de votación, y que se reunieron durante "cerca de dos horas y media" con la presidenta del CNE, Tibisay Lucena. Puntualizó que están consignando su petición "con pruebas, con fotos" y con todo lo que Capriles ha anunciado. "En apenas 48 horas (...) recogimos en un tiempo de verdad récord no solamente todo lo que es la información de acta, acta de escrutinio, etc, sino también todas las denuncias que ayer informamos y que seguiremos informando", apuntó.

Recordemos que, según el último recuento del Consejo Nacional Electoral (CNE), con el 98,97% escrutado, Maduro ganó por un ajustado margen con 7.575.506 votos (un 50,78 %), 1,83 puntos porcentuales más que Capriles, que logró 7.302.641 (un 48,95 %).

Por otra parte, según informa El Universal, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) ha dicho que el recuento de votos de las elecciones del domingo reforzaría la moral de la junta electoral y daría tranquilidad al país, al tiempo que se propuso para facilitar un diálogo entre las partes.

En un mensaje al país, la CEV pidió aceptar dicho recuento, reclamado por el opositor Henrique Capriles Radonski como condición para aceptar la victoria de Maduro. «La oposición ha solicitado al Consejo Nacional Electoral (CNE) una auditoría del 100 por ciento de los votos. Esta solicitud que, en principio, fue aceptada públicamente por el presidente electo, no desconoce la labor del CNE. Por el contrario, reforzaría su autoridad moral y daría tranquilidad a la población», señaló.

Además, la Coferencia Episcopal En Venezuela ha emitido un comunicado que recoge Fides: "Exhortamos a los líderes políticos y sociales a desterrar el lenguaje ofensivo, denigrante e incendiario. A evitar los enfrentamientos callejeros que suelen derivar en actos de violencia y a veces de muerte. Como cristianos estamos obligados a ponernos de parte de los más débiles, a perdonar sin reservas y a luchar para que prevalezca la unión sobre la división, el amor sobre el odio y la paz sobre la violencia".


Pero, según informa El País, el Gobierno de Maduro podría estar preparando la detención de Capriles. Los poderes públicos, ampliamente controlados por el Ejecutivo, ya han anunciado acciones legales para responsabilizar al candidato opositor por su supuesta instigación a desórdenes callejeros. Esto sería lamentable y propio de una dictadura enloquecida tras la muerte de su mentor, Hugo Chávez.

En lo que respecta a España, el Gobierno, a través de un comunicado, aseguró que "respeta la proclamación por parte del Consejo Nacional Electoral de Nicolás Maduro" como presidente electo de Venezuela. Maduro, que había amenazado a España con su estilo bananero habitual después de unas inocentes declaraciones del ministro de Exteriores Margallo, dijo: "Excelente, muy bien Gobierno de España. Cuenten con nuestra amistad para el trabajo. Vamos a querernos y respetarnos". Vamos, que ha reculado en sus amenazas a España. Aunque lo del Ejecutivo de Rajoy huele un poco a bajada de pantalones. 

No obstante, el Gobierno español ha decidido que sea la tercera autoridad del Estado, el presidente del Congreso, Jesús Posada, quien encabece la delegación, de la que también formará parte el secretario de Estado para Iberoamérica, Jesús Gracia. De esa forma, los venezolanos no deberían sentirse dolidos si el Príncipe Felipe no va. Y es que desde 1996, el Príncipe de Asturias ha representado a España en la jura del cargo de más de 60 mandatarios iberoamericanos; todos, salvo aquellos que han llegado al poder por métodos no democráticos...

José Ángel Gutiérrez
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