Eso después de que el PNV haya defendido siempre la presencia política de la izquierda abertzale

 

Hoy ha hablado en Onda Cero el presidente del PNV, Íñigo Urkullu. El dirigente peneuvista lleva corriendo los últimos días de acto en acto en busca de votos, debido a que tras el anuncio de ETA de cese "definitivo" de la violencia, teme perder la hegemonía política en el País Vasco, en beneficio de Bildu.



De hecho, atentos a estas palabras suyas: "34 años después, viene la izquierda abertzale, en su conjunto, a participar en unas elecciones generales de las que ha rehuido su responsabilidad en épocas anteriores e incluso ha tildado el PNV de traidor" por participar en ellas. "Hoy nos encontramos que, deprisa y corriendo, quieren estar presentes y además con una única obsesión: arrebatar la hegemonía del nacionalismo vasco al PNV, sin preocuparles lo que son programas, las respuestas a las necesidades de los ciudadanos".



¿A que se le nota preocupado? Además, tiene gracia que ahora Urkullu proteste de la presencia de Bildu en las papeletas electorales cuando el PNV siempre ha denunciado la ley antiterrorista que impedía que ETA-Bildu-Batasuna se presentase a las elecciones o defendía su presencia por razones "democráticas".



Pero es que, ahora el PNV le ve las orejas al lobo y teme no ser la primera fuerza en el País Vasco. Por eso, ha vuelto a pedir favores para los presos de ETA -por si rasca algún voto- con estas palabras: "Estamos planteando acabar con unas medidas excepcionales que surgieron a la luz de una política antiterrorista, no compartida con el PNV tampoco, pero nadie está planteando medias de gracia, de amnistía, sino una política penitenciaria más flexible".



¿Qué diferencia hay entre pedir 'medidas de gracia' y una 'política penitenciaria más flexible'? Es decir, mediante un juego de palabras pretende quedar bien con todo el mundo, cosa que es imposible.  



Y por supuesto, el horizonte peneuvista a largo plazo es la independencia de Euskadi: "La aspiración del PNV es recuperar su soberanía nacional. Es lo que venimos defendiendo desde hace 116 años". (No sabíamos que la hubiese tenido alguna vez, de ahí nuestra extrañeza en lo de 'recuperar'). Y aspira a un nuevo estatus político en Euskadi, "con una consulta popular".  



Esta última opción, muy respetable. Pero, ¿estaría dispuesto Urkullu a ampliar esa consulta sobre la independencia de Euskadi al resto de españoles, que también tienen derecho a opinar sobre lo que hasta ahora ha sido siempre una parte de España?



José Ángel Gutiérrez



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