Mi artículo sobre la soberbia y la codicia alemanas no ha gustado mucho a un ciudadano alemán residente en nuestro país, Werner Stenzig.

Tiene razón; si yo fuera alemán tampoco me gustaría.

Ahora bien, el señor Stenzig dice algo muy interesante: "Ni un solo dato ni una palabra de reconocimiento a tanto dinero que han prestado los alemanes a España".

Este es el problema, esta es la gran confusión. Mire usted, don Werner, Alemania no ha dado nada a España. Porque un crédito no es una donación. Incluso en el reciente y discutido salvamento bancario, Europa no dará sino que prestará (ente el 3 y 4% de interés) dinero para reflotar la banca española. Lo mismo ocurre con los griegos: Alemania no ha dado un euro a Grecia, le ha dado crédito. Y lo mismo sucede con todos y cada uno de los rescates. Es como si usted le agradeciese a su banquero que le hubiera otorgado un préstamo. Sé que hay ingenuos que lo hacen pero no es el banquero quien le hace un favor a usted sino al revés: está obligado a devolverle todo lo prestado con los intereses. Y si son abusivos pues usted será embargado.

Señor Stenzig hay dos Europas: la que va desde su fundación hasta 1992 y desde Maastricht aquí. Mientras duró la primera los países más ricos, por ejemplo Alemania, aportaban más dinero al presupuesto mientras que los más pobres, por ejemplo España, recibían más. Eso sí era solidaridad, eran donaciones. Desde 1992 con los planes de estabilidad, lo que hay es un banco, donde los países con más liquidez extorsionan a los que poseen menos. Los intereses cobrados por los bancos alemanes a griegos, irlandeses, italianos o españoles han supuesto muchos sacrificios para los ciudadanos de todos ellos. No, Alemania no da nada, es más, recibe. Es el país más beneficiado por la entrada en vigor del euro.

En cualquier caso, está no es la Europa de la solidaridad, esto es un banco.

Eulogio López

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