La actual legislación española lo impide porque obliga a donarlaEl próximo viernes 30 de noviembre, a las 12:30 horas, el director de VidaCord, Agustín Losada, defiende su tesis doctoral en el Auditorio 1 de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid. El título del trabajo es 'Perspectiva bioética de los bancos privados de sangre de cordón umbilical. Análisis de las causas que han llevado a considerar su futilidad'.

El trabajo trata acerca de las trabas que se ponen en España al depósito privado de las células madre del cordón umbilical, "la mejor alternativa que existe hoy en día para tratar enfermedades hematológicas, como leucemias, linfomas, etc., así como para enfermedades autoinmunes", señala a Hispanidad Losada. Esto es así porque "la sangre del cordón umbilical contiene células progenitoras de la sangre, capaces de regenerar el sistema inmunitario del individuo".

Hasta ahora, para tratar las enfermedades de la sangre, se recurría al trasplante de médula ósea. Sin embargo, científicamente se ha demostrado que la sangre del cordón umbilical es más efectiva que la de la médula ósea. Y aún más cuando esa sangre proviene de tu propio cordón umbilical o del cordón de tu hermano compatible.

España es líder mundial en unidades donadas de sangre de cordón umbilical. Sin embargo, Losada ha explicado que la legislación española sobre depósitos de tejidos, en particular el Real Decreto 1301/2006, considera el depósito privado de células propias (las de tu propio cordón umbilical) como una donación, es decir, que en la práctica "obliga a la donación de las células del cordón privadas" lo cual "es inconsistente con las leyes de trasplante, porque un principio básico es que la donación debe ser voluntaria. Y sin embargo este Real Decreto obliga a que todas las unidades de sangre de cordón que se guardan en España se tengan que poner obligatoriamente a disposición universal, con lo que en la práctica se obliga a la donación, o a trasladar las muestras a depósitos fuera de nuestras fronteras.

Tal obligación, sin embargo, no se aplica a otras células, como los gametos o los embriones, que quedan excluidos de la obligación de donación, pudiendo conservarse de forma privada en nuestro país. Es una incongruencia de la que incluso se jactan en la propia Organización Nacional de Trasplantes".

Losada ha añadido que la oposición a los bancos privados de cordón está basada en "argumentos científicos ya desfasados" y en "postulados ideológicos muy discutibles, como que el bien de la sociedad está por encima del individuo". Y concluye: "Las autoridades sanitarias deben permitir a los padres que quieran ofrecer esta opción terapéutica a sus hijos poder hacerlo sin cortapisas legales".

José Ángel Gutiérrez
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