Me gusta Mario Fernández, el presidente de Kutxabank (en la imagen). El vicelehendakari, nacionalista, vasco malhablado -en esto no me agrada- no le duelen prendas hablar de España pero, sobre todo, es un hombre sin complejos. Y eso, en esta España cainita en el interior y abochornada ante el foráneo, es algo que siempre se agradece. No tiene ironía vasca, sino castellano, con retranca puñetera y clarividente.

Por eso habla del "Fondo Monetario y toda esa gentuza". Pero sobre todo habla de Alemania, ese país que quiere todo el poder, todas las ventajas y sin compartir. Ejemplo: cajas de ahorros. Cuenta Fernández un puñado de verdades: una, que las cajas de ahorros españolas han sido investigados por haz y envés, pero los bancos regionales alemanes no. Y nos tememos lo peor.

Segundo: unión bancaria: los alemanes quieren un solo inspector, controlado por ellos, pero no quieren mutualizar las pérdidas. No quieren un solo aportador de fondos para bancos en crisis ni un fondo de garantía común. Es definitiva, la amiga Merkel quiere todo el poder pero sin ofrecer nada a cambio.

Lo bueno es que contamos con gente como Mario Fernández para poner las cosas en su sitio.

Eulogio López

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