• El ministro Guindos responde a los bancos tras el fracaso de la subasta de Catalunya Banc (CX).
  • Las tres entidades nacionalizadas contarán con sus propios equipos gestores pero supervisados por su propietario: el Estado.
  • En el caso de CX, Adolf Todó aplicará el plan B ya aprobado por Bruselas y seguirá al frente de la entidad catalana.
  • Y Ceiss parece no tener salida: habrá que ver cuánto dinero necesita y luego se adjudicará a otra entidad.
  • Mientras tanto, la SAREB sigue pendiente de cumplir el mandato de Europa: que venda pisos.
  • Guindos va a promover que los accionistas tengan que aprobar las retribuciones de los directivos de las empresas cotizadas.

Continúan los movimientos tras el fracaso de la subasta de Catalunya Banc. El último, la creación de un holding que coordinará la gestión de las tres entidades nacionalizadas, es decir, de Bankia, NCG Banco y la propia CX. Lo del holding no es otra cosa que el FROB sin su presidente, el socialista Restoy.

"El Gobierno no va a malvender ninguna institución que esté en manos del FROB", ha reiterado el ministro Luis de Guindos (en la imagen) durante su comparecencia en la comisión de Economía del Congreso, este martes. "Sí habrá una gestión coordinada", ha señalado.

También ha admitido que la ausencia de ofertas por CX se debió a la falta de más ayudas por parte del FROB. De haberlas concedido, "habríamos incumplido el mandato de los ciudadanos", ha explicado Guindos.

Lo cierto es que Bankia, NCG Banco y CX mantendrán sus equipos gestores, pero estarán supervisados por el Estado que es, al fin y al cabo, el propietario de las tres. ¿Y qué pasará con Adolf Todó, hasta ahora presidente de CX Todó daba por hecha su salida de la entidad tras la subasta. Ahora, sin embargo, ha tenido que echar mano del plan B que, al igual que la subasta, estaba aprobado por Bruselas. Así, Todó continuará al frente de la entidad catalana, al menos de momento.

Otra entidad con un futuro menos claro es Ceiss. Guindos ha asegurado que sigue pendiente la aprobación de su plan de integración por parte de la CE, por valor de 604 millones de euros. En cualquier caso, "cuando se den las circunstancias adecuadas se venderá la entidad", ha apuntado.

A todo esto, la SAREB -otro de los hitos más significativos de la reestructuración financiera- continúa incumpliendo el mandato de Europa: que venda pisos. Además, Guindos no ha dejado claro si por fin tiene un plan de negocio claro. Eso sí, "su plan de gestión es realista" y prevé vender unos 1.500 millones de euros este año.

Y como colofón, el ministro ha anticipado que promoverá que sean los accionistas de las empresas cotizadas -no sólo de los bancos- quienes aprueben las remuneraciones de los directivos. Sin duda, una medida importante que, esperemos, apruebe cuanto antes.

Pablo Ferrer

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