El señor Asensi, en una sola línea, ha dicho mucho más que yo en muchas líneas. Pero el Bosón sigue dando que hablar y que confundir. Por ejemplo, en su viñeta, los a veces geniales Gallego y Rey, en El Mundo, dibujan a Benedicto XVI corriendo a patentar el cuadro de la Creación de Miguel Ángel, ante el peligro de que el bosoncito le deje sin trabajo.No, hombre, no. Los científicos no pueden responder a la creación porque necesitan lo creado para trabajar. Así que Benedicto XVI está muy tranquilo. El bosón no va a explicar la creación y lo que tendremos que explicar los seres racionales, sean o no científicos es quién creó el bosón, quién creó la materia y quién la energía. Otrosí, dentro de esta monumental estafa argumental –aunque todo un éxito científico naturalmente- se nos dice –lo dice uno de los portavoces- que el bosón es clave para conocer cómo se arma la materia, también la materia humana. Claro, es que los seres humanos somos materia e incluso algo más que materia, de lo que poco pueden informarnos los físicos: eso es tarea de los metafísicos. El problema es que la ciencia empírica siempre comienza a contarnos la película por la mitad, el problema es que nada saben acerca del salto de la nada al ser, que es lo que llamamos creación. A los físicos les vendría bien un bosón de humildad.
Eulogio López
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