• Ofensiva del ejército ucraniano en la localidad de Slaviansk, donde los prorrusos han matado a dos pilotos de helicóptero.
  • El Gobierno ucraniano introduce de nuevo el servicio militar obligatorio por la tensión con Rusia.
  • Y a Rusia no le gusta nada la ofensiva militar ucraniana contra los prorrusos.  
Recordemos que en Ucrania comenzó la crisis el pasado mes de noviembre de 2013, cuando el Gobierno de Yanukovich se negó a firmar el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea.

Las protestas de los proeuropeístas comenzaron y el 22 de febrero de 2014 el Parlamento de Ucrania destituyó al presidente Yanukóvich, cambió la Constitución y convocó elecciones anticipadas para el 25 de mayo. Varias áreas prorrusas del este y el sur de Ucrania no reconocieron la legitimidad del Gobierno autoproclamado de Kiev y con protestas multitudinarias reivindicaron la federalización del país. Luego llegó la absorción por Rusia de la península de Crimea y nuevas intentonas de los prorrusos en otras regiones por hacer lo mismo.

En esa situación, y desde entonces, la violencia y los muertos no dejan de crecer. Los últimos, los dos militares ucranianos muertos al ser derribados sus helicópteros por los prorrusos en la localidad de Slaviansk (este). Esa fue la respuesta de los prorrusos a la ofensiva del ejército ucraniano contra las posiciones controladas por separatistas prorrusos en esa localidad.

La ofensiva militar ucraniana no ha gustado ni un pelo a los rusos, claro está, y estos la han criticado duramente y la han calificado de "acción criminal". Así, han advertido que destruye las posibilidades de un arreglo pacífico.

"Hablando en general, mientras Rusia hace esfuerzos para rebajar la tensión y arreglar el conflicto, el régimen de Kiev ordenó a su aviación de combate disparar contra ciudades y pueblos, y lanzar una operación de castigo que de hecho ha destruido toda esperanza de viabilidad de los acuerdos alcanzados en Ginebra" ha dicho Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, Vladímir Putin.

Pero los ucranianos ya van a por todas. Y la última medida ha sido decretar la reimplantación del servicio militar obligatorio, ante la situación de tensión con la vecina Rusia. Según el decreto presidencial, la primera llamada a filas será este mismo año de forma urgente. El reclutamiento afectará a los hombres mayores de 18 años y hasta los 25, que no tengan problemas de salud ni situaciones que les eximan de servir al Ejército.

Andrés Velázquez
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