• El Duopolio (Tele 5-Cuatro y A3 TV-La Sexta) exige a la vicepresidenta que no les cierre ningún canal y que no abra un nuevo concurso.
  • Soraya recibió la pasada semana a Paolo Vasile y a Silvio González.
  • Rechazó la chapuza jurídica que pretendía el Duopolio -modificar por decreto la Ley audiovisual para reírse del Supremo- pero les prometió buscar otra fórmula para evitar el concurso.
  • Vasile se queja ásperamente de la 'persecución' del ministro Soria porque éste… pretende cumplir la sentencia del Supremo.
  • Ni A3 TV ni Tele 5 aceptan que se les quite un solo canal. Y la perjudicada sería la única televisión generalista que compite con el Duopolio: 13TV, de la Conferencia Episcopal.

Es el lobby más poderoso de España y tiene en un puño al Gobierno Rajoy. Lo forman dos sociedades, las editoras de A3 TV y La Sexta y de Tele 5-Cuatro, es decir, el grupo de Silvio Berlusconi y el de José Manuel Lara. Controlan el 57% de la audiencia televisiva, el 91% de la publicidad y están dispuestos a utilizar ese poder para chantajear al Gobierno. De hecho es lo que hacen, siguiendo la línea que en el periodismo español inventara Juan Luis Cebrián: "si me niegas lo que quiero te daré dos bofetadas; si me lo concedes te daré sólo una".

En Hispanidad ya hemos hablado de lo que no habla ningún multimedia español por aquello de que, entre los señores de la prensa, perro no come perro: la sentencia del Tribunal Supremo ordena al Gobierno algo muy simple: deben cerrar nueve canales de TDT de alcance nacional -los importantes- que Zapatero concedió ilegalmente. De esos nueve, tres corresponden a Antena 3 TV y dos a Tele 5. No sólo eso: el Tribunal Supremo tras rechazar un recurso del Gobierno, le conmina a ejecutar la sentencia en dos meses (ya vencido el 18 de febrero) y a no quitarle al duopolio (bueno, y a Vocento y a Unedisa) dos canales para volver a otorgárselos con la otra mano, incurriendo en el mismo error que Zapatero.

Sólo que los hombres de Lara y Berlusconi están chantajeando al Gobierno: si nos quitan un solo canal les hacemos perder las elecciones. En el lenguaje de la calle a esto se le llama chantaje, pero en política informativa se califica como negociación en la cumbre.

¿Y cómo responde Soraya Sáenz de Santamaría (En la imagen). Pues con su regla de oro (esta no la inventó Cebrián sino Gallardón, con Telemadrid): meteros lo que queráis con el Gobierno pero a mí dejarme en paz. Y se cumple a la perfección: lo más curioso que ocurre en la España periodística es que el duopolio arremete contra Rajoy y contra cualquier otro ministro con dureza inusitada… pero nunca contra la vicepresidenta Soraya, que quiere ser la primera mujer presidenta del Gobierno de España. Si quieren entender la psicología de la vicepresidenta pueden leer el artículo del maestro Luis María Anson, publicado en El Mundo el pasado martes.

¿Y qué hace Rajoy Pues escuchar a todos los adversarios de la vicepresidenta, que la acusan, directamente, de traición. Apunten: Cospedal, Margallo, Fernández, Pastor, Soria, Moragas y sigan contando. Bueno, tampoco está contenta Carmen Martínez de Castro, secretaria de Estado de Comunicación, dado que la vicepresidenta, y su jefa de Gabinete, María Pico, no hacen otra cosa que entrar en sus competencias.

Pues bien, la pasada semana la vicepresidenta se entrevistó con Paolo Vasile y Silvio González. El primero se quejó de que el ministro José Manuel Soria les persigue. Pretende el miembro del Gabinete que esta cuestión la aplique el Supremo. Y, claro, esto no puede permitirse. Su colega de lobby, Silvio González, lo ha dejado claro hasta en público: basta con cambiar la Ley audiovisual para quitarles los canales y devolvérselos, en el mismo acto. Soraya le explicó que eso es una chapuza jurídica de grandes dimensiones, además de una burla al Supremo, y ya le tienen contento al ponente de la sentencia y de los fallos consiguientes, Eduardo Espín.

Al final, la vicepresidenta, una jurista experta, busca una nueva salida para no verse obligada a convocar un nuevo concurso, lo que supondría el peligroso aumento del pluralismo informativo en España.

Además, si hay que convocar concurso, ¿se lo van a conceder a quien ya posee cinco o seis

Al final, si Soraya cede ante el chantaje de Duopolio, la gran perjudicada sería 13TV, propiedad de la Conferencia Episcopal, la única televisión generalista que queda en pie frente al Duopolio. Además, si se abre un nuevo concurso, como exige el Supremo, otros operadores intentarían entrar en un segmento rentable y de poder, como es la televisión. Pero, como digo, eso supondría mayor pluralismo informativo: ¡Qué horror!

Eulogio López

[email protected]