Nuclenor (Iberdrola y Endesa) no quiere alargar la vida de la planta si el Gobierno no le exime de pagar las nuevas tasas aprobadas en la última reforma energética-fiscal

Era lo esperado. El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha decidido este viernes conceder un año más a la central de Garoña para que estudie la prórroga de su vida útil. A favor de la decisión han votado los dos consejeros del PP y el de CiU. En contra, las dos consejeras del PSOE.

A pesar de la decisión del CSN, Nuclenor, que es la dueña de la central y que está compuesta al 50% por Iberdrola y Endesa, no tiene pensado producir energía durante ese tiempo. Tendrá la central en parada fría.

Y es que, tras la revocación por parte del Gobierno Rajoy de la decisión de ZP de cerrar Garoña, Nuclenor se ha negado a solicitar la prórroga hasta 2019. Las nuevas medidas fiscales aprobadas por el Ejecutivo del PP suponen unos impuestos que hacen de la central nuclear un negocio no rentable.

Por eso, en diciembre pasado, Garoña se desacopló de la red eléctrica y pasó su combustible gastado a la piscina de almacenamiento. De esta manera, evitaba pagar las tasas sobre el combustible gastado y los residuos radiactivos.

Ahora, el futuro de la central está en manos del Gobierno y de la próxima reforma energética. Si no cambia la situación actual, será el punto final de Garoña.

Pablo Ferrer
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