• Ha vendido un paquete de 1.143 millones de euros de créditos fallidos, por 35 millones de euros.
  • El tipo medio de los créditos era del 5% ó 6%.
  • Al mismo tiempo, prepara otra operación de amortización de bonos.
  • En definitiva, Ángel Ron reduce el tamaño del banco para afianzar la solvencia.
  • España se está convirtiendo en una bicoca para los fondos buitres.

Después de centrar sus esfuerzos en cubrir la ampliación de capital de 2.500 millones de euros, el Banco Popular ha comenzado el proceso de desinversión. El primer paso ha sido la venta de una cartera de créditos fallidos -en su mayoría créditos al consumo- cuyo volumen asciende a 1.143 millones de euros.

Según publica el diario Cinco Días, la entidad espera recibir 35 millones de euros de los fondos Lindorff y AnaCap, compradores del paquete. Estos fondos buitres suelen pagar por este tipo de carteras, entre un 2% y un 3% del volumen total.

Al mismo tiempo, la entidad presidida por Ángel Ron (en la imagen) espera culminar la recompra de 1.432 millones de euros de bonos, por los que podría recibir, según fuentes del sector, unos 45 ó 50 millones de euros.

En cualquier caso, el objetivo del Popular con estas desinversiones es lograr unas plusvalías de 300 millones de euros. En pocas palabras: Ron está reduciendo el tamaño del banco con el objetivo de afianzar su solvencia. La cuestión es a qué precio. Y es que España se está convirtiendo en una auténtica ganga para los fondos buitres.

Pablo Ferrer

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