La petrolera francesa niega que vaya a por la española tras enajenar Cepsa pero Del Rivero prepara su nuevo ataque contra Brufau: que Total compre una participación del 20% y cederla la gestión a cambio de la Presidencia. La fecha calve sería el 1 de julio, cuando entre en vigor la enmienda Florentino. La otra posibilidad es vender un 10% del paquete, tal y como le pide Abelló. En el Gobierno aseguran a Hispanidad que luchan por la españolidad de Repsol

La Compañía Española de Petróleos, CEPSA, era francesa y ahora pertenecerá a Abu Dhabi. A lo mejor algún día cambia el nombre o se queda con el acrónimo indescifrable. El caso es que la salida de Total, cuarta petrolera del mundo, le deja las manos libres para ir a por su deseada Repsol.

De entrada, en la propia sede francesa la han negado a la agencia Reuters -mañana del miércoles- que la venta de CEPSA esté relacionada. De hecho, aseguran, pretenden liberar capacidad de refino y otras fuentes indican que su objetivo más lógico es la portuguesa GALP.

Ahora bien, Repsol no es ya una refinadora, sino que ha incrementado sus reservas de crudo y justamente donde Total lo desea: en Iberoamérica y el Magreb. Además, también le interesa la red de gasolineras en España. Y mucho.

De hecho, ENI y Total siempre han tenido en vista a la petrolera que preside Repsol. Y además cuentan con Sacyr, propietaria del 20%. Luis del Rivero sigue oscilando su voluntad entre mandar o vender. Si la deuda -fuertes vencimientos al final del ejercicio- le aprieta venderá, pero el plan, por el momento, sigue siendo el de pactar la entrada de un socio industrial que lleve la gestión: Consejería Delegada para el socio y Presidencia para él.

Su nuevo sueño es que Total -o ENI, no lo olvidemos- adquiera el 20% de Repsol. De esa forma, el 1 de julio, en que vencen los blindajes estatutarios (decreto Florentino) se podría pedir una Junta Extraordinaria. De ella emergería Luis del Rivero como presidente y su socio nombraría a un CEO.

Sabe, eso sí, que Caixa no venderá su paquete del 13% en Repsol a ningún amigo suyo, sólo que Total no es amigo de La Caixa. Y, en cualquier caso, desde el Ministerio de Industria comunican a Hispanidad que Repsol debe seguir siendo una empresa española. Aunque recordando el caso Endesa, animado desde el Ejecutivo, el asunto da que pensar.

Ahora bien, los propios socios de Del Rivero, sobre todo Juan Abelló, le recuerdan que el vencimiento de deuda de la constructora se concentra a final de año. Por eso, Abelló, así como Demetrio Carceller, insisten a Del Rivero para que se olvide la Presidencia. Si quiere seguir participando en Repsol, lo que tiene que hacer es vender la mitad del paquete, un 10%, y reducir deuda y mantenerse con otro 10% que le permitiría reducir su endeudamiento. Pero Del Rivero es tozudo.

Miriam Prat

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