Los islamistas ya son los virtuales vencedores de las elecciones en Túnez. En Libia, los salvajes que lincharon a Gadafi se disponen a instaurar la sharia, con poligamia incluida.

En Egipto, los filantrópicos hermanos musulmanes se dedican a perseguir a esos "cristianos de mierda". En Paquistán, el aliado nuclear de Estados Unidos, la masacre de cristianos y las violaciones de cristianas son diarias. De postre, Al Qaeda se dedica a secuestrar cooperantes españoles e italianos en Somalia, Argelia o Malí.

Esto es lo que está financiando Occidente, el islamismo radical. Algunos llevamos haciéndolo mucho tiempo pero han tenido que ser las imágenes del linchamiento de Gadafi lo que despierte a muchos. Es verdad: un vídeo vale más que mil palabras. El problema es que Occidente se ha convertido ahora rehén del fundamentalismo islámico. Pero tranquilos, Estados Unidos, Francia y Naciones Unidas han pedido la apertura de una investigación. Ya podemos dormir tranquilos.

Eulogio López

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