• Lo que ha hecho el juez es elevar a delito unas pensiones millonarias... habituales en cajas y, más aún, en bancos.
  • Recuerden que Ángel Corcóstegui se llevó 110 millones de euros, Alfredo Sáenz 88 y Francisco González tiene asignados 80... por el momento.
  • Y todavía hay casos pendientes en Bankia, en la CAM o en Novagalicia y sigan ustedes contando.
  • Y a los condenados no les ha servido la devolución del dinero cobrado: entre los cuatro han cosechado 5 años de cárcel, aunque no entrarán en prisión.
  • La pregunta es: ¿este fallo sentará precedente

El canal 24 horas de RTVE se deleitó con las alegaciones sin fin de la defensa y con el fallo del juez. Una retransmisión en directo de más de 20 minutos, cuando se había superado la barrera de las 14:00 horas del jueves 29 de mayo. Ni los titulares sobre Rubalcaba, Ucrania o la violencia 'okupa' en Barcelona eran más importantes que este directo. Y no me parece mal criterio.

El juez condenaba a cuatro ex directivos de Caixa Penedés a cinco años de cárcel, el ex director general Ricard Pagés (en la imagen) y al resto, por sus multimillonarias pensiones, en una entidad de la que se hizo carga otra caja: BMN.

No entrarán en la cárcel, porque el pacto era ese: devolver las pensiones cobradas (en el caso de Pagés 11,6 millones de euros) tras su salida. Pensiones disfrazadas, cómo no, como pólizas de seguro.

No, no entran en la cárcel por un acuerdo con el tribunal: devolver el dinero, no recurrir, lo que se convierte en sentencia firme, todo ello a cambio de penas de cárcel inferiores a dos años. Así  no tendrán que entrar en prisión al carecer de antecedentes penales.

Ahora bien, eso no significa que no hayan sido condenados. Lo han sido, y el juez les ha puesto a caldo: administración desleal, conductas engañosas aprovechándose de unos consejos de administración decorativos... Les ha dicho que han antepuesto sus intereses personales a los sociales y les condena por administración desleal, al tiempo que les inhabilita como banqueros por el lapso de condena.

Es definitiva, el juez criminaliza el cobro abusivo de pensiones millonarias por parte de directivos bancarios. Y eso hace temblar al sector.

Y aquí no hay diferencia entre bancos y cajas de ahorros. Los banqueros pueden decir que los accionistas han aprobado esos emolumentos, aunque lo cierto es que la inmensa mayoría de los accionistas no se enteraba de nada ni, hasta hace poco tiempo y con cuentagotas, podía acceder a la información. Además, sólo les queda el derecho al pataleo.

Pero las cajas de ahorros no eran organismos fuera de control. Todos los salarios y pensiones, seguros o blindajes de directivos, debían ser aprobados por el Banco de España. Pero el juez de Caixa Penedés no se ha ido a buscar al Banco de España ni a los accionistas bancarios: ha dicho que el delito lo han cometido los propios directivos y les ha condenado.

Recordemos que Ángel Corcóstegui cobró 110 millones de euros del SCH, José María Amusátegui, que salió casi al mismo tiempo, 45. En un juicio de la Audiencia Nacional se les exoneró de toda responsabilidad, a ellos y al pagano, Emilio Botín. Pero es que ahora Alfredo Sáenz se ha marchado del Santander con 88 millones de euros y Francisco González, en activo, acumula, que se sepa, y lo sabemos con demasiado retraso, 80 millones de euros.

En definitiva, más de uno está temblando porque esta sentencia, que es firme, dado que en el pacto se incluía la voluntad de no recurrir, puede ser doctrina acogida por otras instancias judiciales. Y en ese caso, ¿quién sabe lo que nos puede ocurrir a nosotros, pobrecitos multimillonarios

En cualquier caso, el nuevo proyecto de ley del ministro Guindos, que obliga a los directivos a someter todos sus emolumentos a la aprobación de los accionistas. Veremos cómo se promulga finalmente, pero esa sí es la solución a los sueldos y pensiones abusivas.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com