El coste del mega-ere y la necesidad de rentabilizar la telefonía fija lastran los resultados de la operadora

 

Malos tiempos para reducir la deuda. La inversión en China todavía aporta poco. La compañía aún sufre la revolución en el organigrama. Eso sí, Telefónica es más rentable que su gran rival Vodafone, pero con el problema de rentabilizar la telefonía fija.

Los resultados de Telefónica durante los primeros nueve meses del presente ejercicio no han sido bien acogidos por el mercado. Esperaban más de Iberoamérica, aunque Brasil sigue siendo un motor relevante de ingresos y se presagiaba el coste de la reducción de plantilla en España. China tampoco ha ido como debiera y, por el momento, la reducción de deuda tendrá que esperar.

La parte positiva es el crecimiento en ingresos del 5,4%. La más negativa España, un mercado maduro especialmente para la telefonía fija y que exigirá grandes inversiones para mejorar la banda ancha. Aquí, el nuevo responsable de Telefónica de España, Luis Miguel Gilpérez ha optado por la solución agresiva: bajada de tarifas en móvil que aún tiene margen.

Eso sí, Telefónica es más rentable que su gran rival Vodafone pero con el problema de rentabilizar la telefonía fija. Comparemos los resultados de la operadora de bandera con los de la multinacional británica. Hablamos de los nueve primeros meses del año en Telefónica frente a los seis primeros meses del ejercicio en Vodafone, dado que el año fiscal de ésta última comienza el 1 de abril.

El flujo libre de caja de Telefónica creció un 11,6% hasta los 5.701 millones de euros frente a una caída del de Vodafone del 25%, hasta los 2.616 millones de libras. Además, la mayor contribución al incremento del 11,6% del flujo libre de caja de Telefónica procede de operaciones controladas por la compañía mientras que el flujo de caja libre de Vodafone, procedente de operaciones controladas por la compañía, desciende un 30%. El flujo libre de caja de Vodafone procedente de operaciones no controladas (en las que no cuenta con una participación mayoritaria) representa un 28% del total.

Aunque ambas operadoras cuentan con una exposición similar a mercados del sur de Europa, Vodafone está más expuesta a la debilidad de la parte débil de la Eurozona, al estar presente en tres economías intervenidas por la Unión Europea: Grecia, Irlanda y Portugal. Telefónica, por su parte, solo está presente en Irlanda, que representa solo un 1% de sus ingresos.

El 64% del flujo de caja de Vodafone se genera en euros frente al 41% de Telefónica. En la actual paridad esto puede entenderse como un punto favorable a Vodafone. En el período analizado, el coste de la deuda de Telefónica (4,85%) es ligeramente inferior al de Vodafone (4,90%).

Vodafone continúa perdiendo cuota de mercado en ingresos y su recuperación comercial se ha logrado a costa de un OIBDA muy alto. El margen de OIBDA de Telefónica en España es de un 45% frente a un 27,1% de Vodafone.

La rentabilidad de Telefónica es mayor al generar un margen de OIBDA subyacente de 35,9% frente al 32% de Vodafone.

La exposición limitada de Vodafone al negocio fijo implica una menor capacidad para capturar las oportunidades de nuevo negocio que representan los clientes de banda ancha móvil y fibra óptica por lo que a Vodafone no le queda otra opción de llegar a la población con el despliegue de LTE. Telefónica, por su parte, cuenta con más opciones para dar servicio a sus clientes independientemente de la tecnología que se trate (ADSL, fibra, LTE…), con el añadido de que ya cuenta con algunas de estas infraestructuras (ADSL). Sin embargo, Vodafone sigue creyendo en el Internet Móvil, donde marcha por delante de Telefónica.

En resumen, Telefónica aventaja a Vodafone en rentabilidad pero el menor margen de la telefonía fija, especialmente España supone una rémora, aunque todo sigue dependiendo del vehículo por el que se desarrolle Internet.

Miriam Prat

[email protected]

Andrés Velázquez

[email protected]