El método de medición de audiencias de Sofres beneficia a las dos grandes cadenas privadas frente a los nuevos operadores, que estaban llamados a competir con ellos

 

Berlusconi y Lara se reparten el sector. Pese a la caída publicitaria A3 TV y Tele 5 siguen forrándose. Así, el salto tecnológico que supuso la llegada de la TDT se ha quedado en nada: tras el mutis de Veo (Unedisa) y Canal 10 (Vocento) solo resisten 13 TV e Intereconomía.

Mediaset, propietaria de Tele 5, presentó este jueves resultados caracterizados por una mejora en el beneficio gracias a la gestión de costes. Los buenos resultados ocultan que la caída de inversión publicitaria continúa siendo el problema para los medios.

Por su parte, Antena 3 también sufrió la restricción de la inversión publicitaria, pero su consejero delegado, Mauricio González, habló del que podría haber sido el mejor año para la cadena si estos resultados no se hubieran producido en plena crisis.

En efecto, las cuentas y la inversión publicitaria están condicionadas por la crisis, es decir, son producto de la situación de otras empresas. Sin embargo, las audiencias de las grandes cadenas continúan subiendo, lo cual frena el impacto de la caída de publicidad.

La caída de los ingresos publicitarios ha ahogado los proyectos de Unedisa (Veo) y Vocento (Canal 10), que se han quedado reducidos a canales sin producción propia. Entre las pequeñas, solo resisten 13TV e Intereconomía.

El fenómeno que provoca que la caída de la publicidad haya afectado mucho a las pequeñas y poco a las grandes tiene que ver con la creación por parte de Antena 3 y Tele 5 de dos duopolios: el informativo y el publicitario.

Por una parte, cuentan con el apoyo de Sofres, que cuenta con el monopolio de la medición de audiencias y que cobra a los medios según su tamaño, medido a su vez en términos de audiencia, por si alguien quiere entenderlo. Por otra parte, el sistema de mediciones cuenta con un sesgo que favorece también a los grandes.

Por lo que se refiere al duopolio publicitario, las centrales de medios también están interesadas en los grandes: los pequeños dan problemas y no son tan rentables. Pero, particularmente en el campo televisivo, las grandes cadenas cuentan con sus propias centrales (Publiespaña y Antena3 Advertising), a las que los pequeños no tienen más remedio que contratar si no quieren quedarse definitivamente aislados en la tarta publicitaria. Pueden imaginarse cómo se gestiona el reparto cuando la agencia de Antena 3 o de Tele 5 tienen que repartir publicidad entre su propia cadena y el resto.

Se explica así un duopolio de las privadas que no solo está convencido de que RTVE no volverá a emitir publicidad, sino que mantiene su exigencia de que las autonómicas dejen de hacerlo. Ante esta situación, las citadas Intereconomía y 13TV sobreviven como pueden. El resultado es un panorama en el que el pluralismo informativo tiende a la mínima.

Rodrigo Martín

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