Decíamos ayer, que Obama se prepara para perpetrar en Siria la misma barbaridad que de George Bush en Iraq. 

Obama (en la imagen) esperará a que la comisión de investigación de la ONU decida quién utilizó armas químicas pero, en el entretanto, ya prepara la coalición internacional para bombardear Siria.

John Kerry, su secretario de Estado, asegura que esperarán a lo que digan los tiroteados investigadores de Naciones Unidas pero que está claro que las armas químicas las ha utilizado el régimen sirio y no la oposición siria.

Entonces, ¿para qué sirve la investigación de Naciones Unidas Es lo mismo que ocurrió en España con el caso Bárcenas. Que Rajoy explique, "en sede parlamentaria" el caso Bárcenas pero que conste que ya sabemos que es culpable. Diplomacia preventiva, política preventiva, guerra preventiva. En este esquema se niega, preventivamente, la menor rectitud de intención en el contrario. Actitud muy peligrosa.

Y a partir de ahí vienen las exageraciones interesadas. Kerry asegura que el millar de muertos por guerra química es lo más horrible que puede ocurrir. Es horrible, sí, pero no lo más horrible que puede ocurrir.

Por ejemplo, Kerry, un católico abortista, debería pensar que el aborto que él defiende perpetra su apartado de guerra química, en concreto por envenenamiento con solución salina del feto, aborto muy habitual en Occidente, practicado en los abortorios de Estados Unidos y de España. Y con total garantía legal.

Eulogio López

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