"Gracias a Dios nadie resultó herido", explicó el párrocoRecientemente, cuando varias personas se encontraban participando de la misa diaria "varios misiles cayeron en el barrio de al-Meydan. Uno golpeó y dañó la cúpula de la iglesia", describió el párroco de la Iglesia armenio-católica de la Santísima Trinidad en Aleppo (Siria), P. Joseph Bazuzu, quien además dijo que se rompieron las vidrieras, y que algunas casas vecinas a la Parroquia en su mayoría habitadas por armenios, también sufrieron daños. "Gracias a Dios nadie resultó herido", resaltó el párroco.

El P. Bazuzu resaltó que al día siguiente de lo sucedido, un número mayor de fieles participaron en la Eucaristía, y que en la población "después de tantos años de violencia, el miedo, se ha convertido en un sentimiento que acompaña cada día. Las personas viven con el miedo".

Sin duda, el hecho de asistir a misa y saber que te puede caer un misil encima no deber ser un sentimiento muy agradable...

"Antes del inicio del conflicto -explicó el Padre a la Agencia Fides-  las familias armenias católicas de Aleppo eran alrededor de 250. Pero la liturgia en lengua armenia era frecuentada también por los ortodoxos armenios, sumando un total de ochocientas familias.  Ahora al menos trescientas de ellas han tenido que abandonar sus hogares, especialmente los que vivían en las zonas limítrofes a las zonas ocupadas por las tropas de los insurgentes".

Fides también informó que la ciudad de Kessab en la frontera con Turquía, en donde viven en su mayoría armenios, fue ocupada en la madrugada del viernes 21 de marzo,  por las milicias anti-Assad con el fin de llegar a la ciudad costera de Latakia y que las tres Iglesias de Kessab "podrían haber sido profanadas por los militantes islamistas de al-Nusra".

José Ángel Gutiérrez
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