• Según el informe de los evaluadores, su punto débil es la baja inversión en Seguridad.
  • Están presupuestados 14,5 millones de euros, mientras el Reino Unido empleó 1.000 millones.
  • En España y Turquía, la población apoya los juegos más que en Japón.

La Comisión de Evaluación del Comité Olímpico Internacional  ha hecho público un informe sobre las tres ciudades candidatas a organizar los Juegos Olímpicos en el año 2020: Estambul, Tokio y Madrid. La capital española ha obtenido la mejor nota con un 8,09, frente al 8,02 de la capital nipona. Estambul ha quedado bastante retrasada, con más de seis puntos.  

Partir como favorita no es decisoria para conseguir los juegos, sólo supone una ventaja, y es que aquellos miembros del COI que no han visitado los distintos países se pueden hacer una idea general mediante el informe evaluador. 

El punto débil de España son las dificultades económicas y  modesto  presupuesto, según señala el informe, para seguridad, 14,5 millones de euros, una cantidad que considera muy modesta. Hay que recordar que el dispositivo olímpico de seguridad de Londres, con alrededor de 42.000 efectivos, entre militares (18.200), policías (12.000), seguridad privada (7.000) y voluntarios entrenados, costó a las arcas públicas británicas 1.305 millones de euros.

Juega a favor de nuestra candidatura olímpica, en cambio, el enorme apoyo por parte de la población y su implicación en la organización, muy superior a la de Japón. Una encuesta de opinión encargada por el COI mostró que el apoyo a los juegos era del 70% en la ciudad de Tokio, y de tan solo un 67% en el resto del país. Ello contrasta con las cifras del 83% y el 76% de Estambul y Turquía, y el 81% y el 76% de Madrid y España.

Aunque faltan siete años para la celebración de los juegos, Estambul no lo tiene fácil,  aunque su Comité Olímpico ha valorado positivamente el informe que está en el buen camino para abordar la creación de las infraestructuras necesarias.

En la decisión final, sin lugar a dudas, influirá la situación de inestabilidad que atraviesa el país, amén de otros aspectos, como los retos técnicos que tendría que afrontar la ciudad. El informe considera demasiado optimista la estimación del tiempo que un atleta ha de destinar para para trasladarse desde la villa olímpica al lugar de las competiciones: 35 minutos.

Mariano Tomás

[email protected]