• El peligro del País Vasco no está en ETA, sino en los amedrentados por ETA, sean nacionalistas o españolistas.
  • Es decir, el problema de Euskadi es el miedo, el síndrome de Estocolmo que amenaza a esa sociedad.
  • Lo que, además, les ha llevado a encerrarse en sí mismos, que es el comienzo de todo desastre nacional.

Aunque no lo parezca, el País Vasco no es un problema: se trata de una comunidad autónoma española, una región, una zona de vida, con unas peculiaridades marcadas… como el resto de comunidades españolas. Quiero decir que, aunque no lo parezca, Euskadi es una región, no un problema.

Y,ojo, el problema no está en el terrorismo sino en el miedo que circula por las calles vascas. La mayor victoria de Eta ha consistido en acobardar a una sociedad, que ahora sufre síndrome de Estocolmo y trata de ver algo positivo en sus secuestradores. Y los afectados por el Síndrome no son sólo los nacionalistas sino, por ejemplo, el señor Odón Elorza.

Recuerdo una conversación, con una señora navarra, provasca, en apariencia pletórica de sentido común. Su argumento era que los que tenían que quejase de ETA eran los vascos porque "somos los que más hemos sufrido a ETA". Le podía haber respondido que también han sido los vascos los que han creado a ETA, pero es inútil luchar contra tamaña inversión de conceptos. De hecho comprendo que es difícil luchar contra todo lo invertido, porque lo primero que hay que hacer es darle la vuelta, con perdón.

Interior ha concedido el tercer grado al Etarra Josu Uribetxeberría Bolinaga por "razones humanitarias", el secuestrador de Ortega Lara. Tiene un cáncer del que puede salir o no salir, del que puede ser tratado en prisión. Nunca ha mostrado arrepentimiento por su crueldad con el funcionario de prisiones con lo que ha incumplido la regla de oro: no hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón, no hay perdón sin arrepentimiento.

No me parece tan grave, aunque los etarras están aprovechando el caso para montar su show sobre los pobrecitos verdugos etarras encarcelados, otra inversión propia de los pacientes del Síndrome de Estocolmo.

En resumen, no habrá normalización –término favorito de los etarras- de Euskadi sin que nacionalistas moderados y buena parte de los españoles vascos, especialmente de los residentes en Euskadi y Navarra, no pierdan el miedo a comportarse como son y a decir lo que  piensan.  Lo de Bolinaga es una anécdota.

Eulogio López

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