A partir de ahora el padrón no será el único requisito para obtener la tarjeta sanitaria

-Se intentará potenciar los genéricos y se impulsará un paco sociosanitario.

Ha sido el consejo de ministros más retrasado de esta legislatura. A las cuatro y veintitres de la tarde han comparecido la vicepresidenta de Gobierno junto a Ana Mato, ministra de Sanidad, y Jose Ignacio Wert, responsable de la cartera de Educación y Cultura.  La mayor parte de las medidas anunciadas, como el copago farmacéutico  y los recortes en educación habían sido anunciadas en días previos, pero se han conocido nuevos detalles de la batería de disposiciones destinadas a ahorrar los 10.000 millones de euros que pretende recortar el Gobierno: siete mil en sanidad y tres mil en educación.

Ana Mato volvió a explicar en qué consisten las medidas que obligarán a que los pensionistas paguen entre 8 y 18 euros como máximo por medicamento, y resaltó que la sanidad va a ser universal para todos los españoles, pero que se va a poner punto y final al turismo sanitario. "Hemos constatado por el Tribunal de Cuentas que algunos extranjeros se empadronan en nuestro país y utilizan inadecuadamente o sin ningún derecho nuestro sistema, extendiendo su tarjeta a todos los miembros de su familia a los que traen a España para someterse a operaciones".

En algunos casos, ha señalado la ministra, son personas con alto poder adquisitivo." Y sus países de origen no reintegran las cantidades que nos adeudan por haberles atendido como sí hacemos nosotros". Los europeos, afirma, nos han costado más de 1000 millones de euros.  A partir de ahora, empadronarse no será suficiente para tener derecho a la asistencia sanitaria en el caso de los extranjeros.

También ha resaltado la importancia del uso de los genéricos como un método para ahorrar así como la actualización del vademecum, del que desaparecerán los medicamentos más obsoletos y menos eficaces, no los más caros. La ministra ha señalado que las personas con rentas de reinserción y los parados sin prestación no tendrán que pagar. También ha avanzado interesantes medidas en el pacto sociosanitario, como, por ejemplo, que personas que están utilizando una cama hospitalaría puedan ser atendidas mejor en una residencia.  José Ignacio Wert no ha dicho casi nada  que no se supiese, pero  ha moderado su discurso. No ha hablado tan claro como la semana pasada. Ya parece un político a los que no se les entiende todo lo que dicen, como al resto de sus colegas, salvo Montoro. Y es que el aumento de las tasas universitarias para que las Comunidades Autónomas puedan decidir  no es un plato de buen gusto para explicar.

Sara Olivo
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