Cada vez que desde esta pantalla aconsejamos a Rajoy (en la imagen) que se marche del euro en lugar de pedir un rescate se arma la marimorena en el correo de Hispanidad. Aclaremos las cosas:

1.- Hispanidad es más europeísta que nadie. No hemos pedido salir de la Unión Europea, hemos pedido salir del euro y recuperar la peseta, es decir, la soberanía monetaria que consiste, en pocas palabras, en la capacidad para emitir moneda, para hacer dinero. Eso fue lo que cedimos, en 1999, al Banco Central Europeo (BCE).

Nada extraño. De los 27 países miembros de la UE, hay diez que no tienen euro. Se podrá argüir que muchos de ellos, no es que no quieran, sino que no les dejan, pero eso no vale para quien creo que debe ser, en este punto, nuestro modelo: Reino Unido, que continúa con su libra y eso le ha venido de miedo para afrontar la crisis, aun cuando presentaba un cuadro macro y de deuda inferior al español.

Salirse del euro y permanecer en la Unión Europea. Naturalmente

2.- ¿Qué es un rescate? No es que alguien te dé dinero, es que alguien te lo presta. Y te lo presta con unas condiciones que convierten el crédito en pura usura.

Un rescate es una refinanciación y un refinanciación no deja de ser una pésima noticia para el refinanciado. Significa que debes más sólo que a más largo plazo. Nadie refinancia por gusto.

3.- ¿Qué pasa si sales del euro? La alternativa al rescate, recuperar la peseta, no es un camino de rosas. Por supuesto que la peseta se devaluaría, lo que supone una reducción de patrimonio. Pero eso es justamente lo que nos está ocurriendo ahora y nos libraríamos de la extorsión a la que nos somete Europa.

Y en cuanto al peligro de inflación, ¿de verdad es eso lo que nos debe preocupar ahora?

Además, sería bueno para fomentar las exportaciones, que es la clave de la recuperación futura.

4.- Entonces, ¿Hispanidad propone salirse del euro porque el euro es malo? Exactamente. No tiene por qué ser mala una moneda común, porque los Estados Unidos de Europa necesitan una moneda común… aunque no es lo que más necesitan. Por ejemplo, necesitan antes que nada una política común de rentas y de impuestos.

No, lo que ocurre es que el euro se ha creado bajo la simetría de una sola máquina de hacer dinero frente a 17 tesoros distintos emitiendo deuda distinta y a distintos precios. Eso, sencillamente, es una barbaridad. Por eso, todos los ajustes -durísimos ajustes- del Gobierno Rajoy se van por el sumidero del coste usurario de la deuda pública.

Eulogio López

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