La economía española, al servicio de los mercados

 

La deuda española vuelve a cotas peligrosas. Los mercados, a la expectativa ante la nueva emisión de deuda española este miércoles.

El transatlántico español parece que ha encallado en los últimos días y no se sabe cuándo llegará la marea que lo saque de las arenas. Tras unos días de alegría, con la prima de riesgo en los 170 puntos, el anuncio de una inversión china por valor de 9.000 millones de euros que luego hubo que desmentir desde el Gobierno, vuelven las caras largas, la preocupación y la aparición en la arena del circo mediático para intentar calmar los ánimos.

Y es que España se vio sorprendida el pasado lunes con subidas de la prima de riesgo que volvieron a colocarla en los 235 puntos básicos en relación con el bono alemán a 10 años y con una subasta de letras del Tesoro que vio cómo la oferta tuvo que aumentar en 900 puntos básicos el interés para que los mercados quisieran comprar.

Por eso no es de extrañar que la ministra de Economía rápidamente haya manifestado que "un pico determinado de unos puntos más en el conjunto de nuestras emisiones no tiene demasiada importancia". Algo de importancia debe tener si ante este nuevo panorama, se tiene "que seguir haciendo reformas, reduciendo nuestro déficit público, reestructurando nuestro sector financiero". ¿Más reformas? Pues si uno escucha hace unos días a José Luis Rodríguez Zapatero en China, todo parecía indicar que no iba a haber más ajustes para reducir el déficit fiscal.

No se sabe si al final aplicarán nuevas medidas de ajustes pero, por si acaso, el Gobierno ya se cubre las espaldas y prepara cambios por si hicieran falta. Y mientras esto sucede el país y los mercados están a la espera de los resultados de la próxima emisión de deuda que tendrá lugar el próximo miércoles y que permitirá comprobar con más detalle el estado de salud de la economía del país. Lo que parece claro es que la economía española se encuentra en manos de los mercados y el Gobierno se prepara para nuevos ajustes.

Juan María Piñero

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