• La constructora sigue pagando las consecuencias de la gestión anterior.
  • Perdió 1.604 millones de euros en 2011.
  • Y se desploma en bolsa más de un 14%.
  • La supervivencia de la compañía sigue pendiente del crédito de Repsol.
  • Manrique, sin embargo, anuncia el reparto de dividendo.
  • Huida hacia adelante: habrá una ampliación de capital liberada.

Los resultados remitidos por Sacyr a la CNMV son mucho peores de lo esperado. Y lo son, en parte, por culpa de las pérdidas registradas en la división de promoción inmobiliaria, que cayó en 180 millones de euros, un 77% más respecto a 2010. No es que la empresa fuera bien con Luis del Rivero, ex presidente de la entidad hasta su marcha en octubre del año pasado y ahora esté pagando su ausencia, sino que él mismo la dejó en una mala situación cuyas consecuencias sigue pagando.

Entre otras cosas, la empresa dirigida por Manuel Manrique, actual presidente (en la imagen), ha publicado que la cifra de negocio sufrió un descenso del 18,1%, hasta los 3.949 millones de euros, y su beneficio bruto de explotación (EBITDA) cayó un 6,7%, hasta los 533 millones de euros.

De los resultados se desprende, además, que la actividad de la compañía fuera de España representó ya el 37% de sus ingresos, que cayeron un 2%. Mala noticia, aunque no tanto como el hecho de que los ingresos en nuestro país fueron un 25% menores a los de 2010.

Ante estos datos negativos, la reacción del mercado no se ha hecho esperar y la valoración de las acciones de la compañía ha llegado a caer más de un 14% a lo largo de la jornada.

Pero tal y como adelantó Hispanidad el pasado 2 de febrero, el futuro de Sacyr está condicionado -y de qué manera- por el crédito de Repsol.

Por otra parte, Manrique quiso contentar a los accionistas y afirmó -aunque no confirmó- que, a pesar de los abultados resultados negativos, va a repartir un dividendo similar al del año pasado, es decir, de 0,1 euros la acción.

Y en esta misma línea, anunció sin confirmar que la entidad va a realizar una ampliación de capital liberada. Recordemos que el año pasado ya hizo una en la que repartió una nueva acción por cada 33 antiguas. En cualquier caso, si finalmente se lleva a cabo, se trataría de una huida hacia delante o, como dice el refranero, 'pan para hoy, hambre para mañana'.

Pablo Ferrer

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