Bankia y Novagalicia Banco se unen para forzar el cambio en Sacyr 

Y el ex jefe de Rato, José María Aznar, todo lo contrario: ha enviado una carta al Citi para que refinancie a Sacyr. Gran cabreo de Rajoy con las andanzas del expresidente y de su yerno, Alejandro Agag. Por lo demás, el hecho relevante de Loureda y Rivero, previo al Consejo, dinamita cualquier posibilidad de pacto con la petrolera y en el seno de la constructora.
Decíamos ayer… que Luis del Rivero había bloqueado el nombramiento del segundo consejero de Sacyr en representación de Novagalicia Banco, tras la dimisión interesada de López Corona. Con ello, Del Rivero ganaba tiempo para que el presidente de la entidad gallega, José María Castellano, propietario de un 6,7%, y codirector de Participaciones Agrupadas (cuatro cajas que poseen otro 7,7%) no puedan votar el cese del presidente Luis del Rivero o, sencillamente, obligarle a cumplir su indicación de que venda un paquete de Repsol con el fin de reducir la deuda y facilitar la refinanciación de los 4.900 millones de euros, que pesan como una losa sobre el balance de la constructora.

Ahora bien, la artimaña de Luis del Rivero ha provocado el cabreo del presidente de Novagalicia Banco, José María Castellano, quien, el pasado miércoles 19, mantuvo una entrevista con el presidente de Bankia, Rodrigo Rato. En el capital, Bankia sólo posee un 2% del accionariado pero es que, además, es el cuarto banco prestamista del precitado crédito sindicado con el que se adquirió el 20% de Repsol. Pues bien, Rodrigo Rato también se ha hartado de las maniobras de Luis del Rivero y ha acordado con Castellano caminar en la misma dirección. Eran Demetrio Carceller y Juan Abelló quienes apostaban por la dimisión de Luis del Rivero. Castellano y Rato, por el contrario, eran partidarios de alcanzar un doble pacto: pacificación interna de Sacyr y pacificación entre la constructora y la petrolera. Ahora ya no lo son.

A partir de ahora, el objetivo de Bankia y Caixanova Banco será que Sacyr venda parte de su paquete en Repsol para mejorar la asfixiante situación financiera de la constructora. Y si ello no fuera posible, por la actitud numantina de Luis del Rivero, la alternativa sería votar el cese del presidente.

Naturalmente, Del Rivero se niega a vender una parte del paquete de Repsol -plan diseñado por el otrora riverista Matías Cortés, hoy pasado al bando de los disidentes- porque entonces… adiós a su sueño de convertirse en presidente de Repsol en alianza con Pemex.

Y así llegamos al Consejo de Administración que Sacyr ha celebrado en la mañana del jueves 20, las 12,00 horas. Horas antes, Luis del Rivero ejecutaba otra maniobra y pactaba con su socio fundador, José Manuel Loureda y con un ejecutivo, la sindicación de un 26,9% del capital de Sacyr, nada menos, a los que se podrían unir el 10% en manos de dos empresarios murcianos. Y de paso, envía el correspondiente hecho relevante a la CNMV.

Frente a ellos, el 14,4% de las cuatro cajas de ahorros, el 16,5% de Carceller y Satocan y el 9,6% de Juan Abelló. Está claro que esta empresa no tiene mucho capital flotante en bolsa.

Y todo ello con un añadido. En el mencionado hecho relevante, Del Rivero pretende nombrar consejeros en su doble calidad de dominicales y de ejecutivos. Este desdoblamiento es el que provocó que Carceller y Abelló denunciaran al presidente de Sacyr ante los tribunales, y seguimos pendientes de sentencia. Es decir, Del Rivero continúa ganando tiempo para poder refinanciar y poder cumplir su objetivo de mandar en Sacyr y en Repsol, todo a un tiempo.

La clave, por tanto, sigue estando en la refinanciación de una empresa apalancada hasta extremos insostenibles. Los bancos extranjeros, especialmente el Citi, segundo acreedor del sindicado tras el Santander, no quieren refinanciar a Del Rivero y pretenden embargar el aval, que no es otro que las acciones de Repsol. Y entonces entra en escena José María Aznar, probablemente presionado por su yerno, Alejandro Agag, siempre a las órdenes de Del Rivero. Fuentes bancarias han comunicado a Hispanidad que José María Aznar, desde FAES, ha enviado una carta al Citigroup pidiendo que el sindicato refinanciara a Sacyr. Naturalmente, la misiva ha provocado un cabreo sordo, o no tan sordo, en el Partido Popular, pues Mariano Rajoy ha dejado claro desde el primer momento, y de forma explícita lo he hecho Cristóbal Montoro, que no le gusta nada el acuerdo de Luis del Rivero con los mexicanos de la estatal Pemex, pues pone en peligro la españolidad de Repsol. Cabreo de Mariano Rajoy con su expresidente y cabreo de Rodrigo Rato en la misma línea.

Lo de Aznar tiene delito porque en su momento ya intentó vender Repsol a la norteamericana Exxon, aprovechando sus buenos contactos con el entonces presidente George Bush.

Al final, la última palabra la tiene el coordinador del sindicato de bancos y primer acreedor de Sacyr, el Santander. Es decir, un tal Emilio Botín. Bueno, y los tribunales que podrían no aceptar el desdoblamiento de consejeros pretendido por Luis del Rivero para enrocarse en la Presidencia de Sacyr.

Eulogio López

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