Le espeta a una joven, que le pregunta cuándo habrá un referéndum sobre el sistema político español, que ya ha tenido "su momento de gloria"

 

El 15-M también se ha extendido a otras plazas y las peticiones de Sol se han extendido a otros lugares. Y la mejor manera de plantearlas es dirigirlas a quien gobierna o dirige el país. Eso sucedió hace unos días en Navarra.

Una joven se dirigió al Príncipe Felipe preguntando cuándo sería el tiempo en nuestro país para hacer un referéndum y cuestionar a los españoles sobre si se prefiere una monarquía o una república. En un clara muestra de educación, el Príncipe al menos escuchó a la joven y habló con ella, lo que es de alabar, sabiendo que con muchos políticos ni siquiera se detendrían para hablar con ella. Pero luego llegó el desliz.

Ante fuera lo que buscaba, que podría ser, que el futuro Jefe de Estado le espete "que ya ha conseguido su minuto de gloria", no muestra la educación de la que hace gala. Y aunque es verdad que él cumple con sus obligaciones ante el Estado tal y como están marcadas por la Constitución, puede resultar algo soberbio expresarlo de esa manera.

Andrés Velázquez

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