LA OSCE y la UE denuncian irregularidades en el recuente de votos

 

La policía de Moscú ha liberado a todos los opositores -unos 250- detenidos ayer en las protestas para denunciar un supuesto fraude en las elecciones presidenciales del domingo ganadas por el primer ministro, Vladimir Putin. Los manifestantes denunciaron presiones sobre funcionarios y militares, informaciones sesgadas y sospechas de que autobuses cargados de electores iban rotando de un colegio a otro repitiendo sus votos, al más puro estilo caciquil.

Las protestas en la calle se suman a las de los opositores. Para el líder del Partido Comunista, Gennadi Ziuganov, "no reconocemos las presidenciales, las calificamos de ilegítimas, injustas y no transparentes".

Pero las sospechas van más allá: la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) denunció irregularidades en el recuento de papeletas y una campaña política "claramente sesgada" a favor del vencedor Putin (líder de Rusia Unida). La OSCE también denunció las más de 180.000 cámaras web diseminadas por el Gobierno en los colegios electorales: "Los comicios fueron injustos, a pesar de algunas innovaciones en el sistema electoral". Y las anomalías aumentaron durante el proceso de recuento en "al menos un tercio de los colegios electorales observados". Además, la Unión Europea solicitó al Kremlin que solucione esas "deficiencias"  detectadas.

En Rusia algo huele a podrido. Y Putin, los rusos y toda Europa lo sabe.

José Ángel Gutiérrez
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