Rubalcaba se rinde. Cada día que pasa está más convencido que no le da tiempo a realizar el vuelco, a pesar de que a Zapatero no le importa quedarse en Moncloa hasta el último día.

Podrían convocarse elecciones para el 27 de noviembre. Eso exigiría convocar a primeros de septiembre con el pequeño rebote del paro en verano… que no es para tirar cohetes.

Una encuesta interna del propio partido otorga al PSOE da 95 diputados, así que no merece la pena esperar. Además, Patxi López amenaza con romper el partido: está muy cabreado con el asunto Bildu y aún más con el social-nacionalismo que pretendía Rubalcaba aunque, a estas alturas, ya no se sabe si pretende algo. 

Eso sí, el Zapaterismo quiere morir matando, especialmente a los cristianos, especialmente con la Ley de Igualdad de Trato, y otras medidas urgentes, como el traslado de los restos de Franco del Valle de los Caídos.

Y hay más. En este país de locos, queda un problema, los trascendentales presupuestos de 2012: ¿Quién los hace? ¿Quién los aprueba?

Y mientras, Rajoy sigue pensando en Pablo Isla como ministro de Economía. Mucho tendrá que ofrecerle para que abandone la Presidencia de Inditex.

España en el caos. Pero eso ya lo sabíamos, ¿verdad?

Eulogio López

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