• El presidente de la Corporación no hace nada del otro mundo, sino lo que cualquier otro alto cargo: rodearse de personas de su confianza.
  • La recién llegada al Ente público estará al frente del Gabinete de la Presidencia, donde ya hay cuatro secretarias que forman parte de la plantilla.
  • Mientras, Sánchez prosigue con su objetivo de reducir un 23% el organigrama. Por ello, los directivos bajan de 154 a 129, destacando los externos, que pasan de 35 a 24.
  • Paralelamente, la izquierda agita el ambiente con acusaciones de manipulación informativa contra Sánchez y contra Álvarez Gundín.
  • Y podría haber más cambios en los informativos, pues se rumorea la llegada de Ernesto Sáenz de Buruaga.

Resulta curioso lo que está sucediendo con RTVE, desde que se designó a José Antonio Sánchez (en la imagen) como presidente de la Corporación. Cargo que ocupa desde el pasado 22 de octubre, en sustitución de Leopoldo González-Echenique, y en el que, a la vez que lidia con la gestión, debe enfrentar la campaña surgida contra él, que no para de crecer.

Primero recibió un aluvión de críticas por ser un hombre del PP como bienvenida y después por su pasado como director general de Telemadrid, llamándole 'el exterminador' debido al ERE que ejecutó en la televisión autonómica madrileña. Pero esto fue sólo el principio.

El último episodio de la campaña 'anti-Sánchez' son las críticas que está recibiendo por fichar a su secretaria de confianza, aunque curiosamente no se dice nada sobre su decisión de reducir directivos. Una medida bastante positiva para las cuentas de RTVE, incluida en su Plan de Sostenibilidad y Mejora de la Eficiencia.

Sin embargo, hay que decir que con este nombramiento el presidente de la Corporación no hace nada del otro mundo, sino lo que cualquier otro alto cargo, bien sea político o empresarial. Es decir, se rodea de personas de su confianza. Un 'equipillo' en el que ya hay otras personas, como: José Antonio Álvarez Gundín, director de los servicios informativos de TVE; Javier Lamana, secretario general de la Corporación y Eladio Jareño, director del centro de producción de Cataluña.

Por su parte, la recién llegada al Ente público estará al frente del Gabinete de la Presidencia, donde ya hay otras cuatro secretarias que forman parte de la plantilla. Pero no es una desconocida para el presidente de la Corporación, pues ya trabajó con él en su etapa como director general de Telemadrid.

Mientras, Sánchez prosigue con su objetivo de reducir un 23% el organigrama. Por ello, los directivos bajan de 154 a 129, destacando los externos, que pasan de 35 a 24. Una medida que sí ha logrado sacar adelante, pues vio como su reconversión se desinflaba por las elecciones, es decir, tuvo que renunciar a su programa máximo que incluía 3.000 despidos. Y es que hay que recordar que, por encima de todo, está el mensaje que recibió Sánchez del Gobierno: "te ponemos ahí para ganar las elecciones".

Paralelamente, la izquierda agita el ambiente con acusaciones de manipulación informativa contra Sánchez y contra Álvarez Gundín. Pero curiosamente estos dos periodistas, que sí son más afines a la línea del PP, aún no han tenido tiempo para poner a funcionar a pleno rendimiento sus directrices -no llevan ni dos meses en sus puestos-.

Además, según los últimos rumores, parece que habrá más cambios dentro del Ente público, pues Ernesto Sáenz de Buruaga suena con fuerza para formar parte de los telediarios y como dice el refrán, 'cuando el río suena, agua lleva'. El periodista burgalés no es un desconocido para RTVE, pues fue director de los servicios informativos y estuvo al frente de la segunda edición del telediario de 1996 a 1998. Veremos qué sucede.

Cristina Martín

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