• Posibles candidatos para la compra: Vodafone y Orange.
  • Pero no hay que descartar a Carlos Slim.
  • La operadora ha seguido una política comercial muy agresiva que pone en entredicho los márgenes del negocio.
  • Los ingresos han subido un 21%, el EBITDA un 24% y el beneficio neto un 22%.

La estrategia de Jazztel es clara: captar muchos clientes -y así aumentar el valor de la empresa- para luego vender la compañía al mejor postor. Claro que aumentar los clientes en el contexto actual del mercado de las telecomunicaciones en España no es tarea sencilla, al menos, claro está, que se haga mediante una política comercial muy agresiva.

Y es así precisamente como Leopoldo Fernández Pujals (en la imagen) ha logrado aumentar la base de clientes un 20% en 2012. Jazztel tiene hoy 1,317 millones de clientes en total y una cuota de mercado del 11,5%, frente al 9,9% que poseía en 2011.

Las cifras más significativas presentadas este miércoles: los ingresos suben un 21%, hasta los 908 millones de euros, el EBITDA hace lo propio un 24% (172,7millones de euros), y el resultado neto crece un 22%, hasta los 62 millones de euros. De todas maneras, echamos de menos, en la presentación de resultados, el dato del ARPU, es decir, la media de ingresos por usuario. No por nada, sino porque es un dato que ayuda a valorar las empresas, no sólo por el número de usuarios sino por la calidad de los mismos.

Pero esta política comercial tan agresiva tiene su parte negativa. Los gastos de 'atención al cliente' -término que se refiere ante todo a las subvenciones de terminales y al abono de penalizaciones para captar clientes de otras compañías- han aumentado un 56%, hasta los 35,3 millones de euros. Además, los gastos generales han aumentado un 15% en el último año. Con estas cifras, los márgenes del negocio se estrechan peligrosamente, y surge la pregunta: ¿Hasta cuándo podrá aguantar esta agresividad comercial

Sea como fuere, la estrategia del presidente es clara: engordar para vender. Entre los posibles compradores, Vodafone y Orange, aunque no se puede descartar al empresario mexicano Carlos Slim, que siempre ha querido entrar en el mercado español. Eso sí, primero tendrá que digerir el fiasco de la holandesa KPN, donde ya ha perdido mucho dinero y a cuya ampliación de capital no piensa acudir.

Pablo Ferrer

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