• Todavía no ha logrado cerrar la refinanciación de la deuda por consenso y, si no lo consigue en marzo, acudirá a la homologación.
  • En cualquier caso, los accionistas tendrán que esperar: "No habrá dividendo hasta que se cumpla el objetivo de deuda", afirma el Ceo.
  • Era lo previsto: el grupo de preside Esther Koplowitz perdió 1.506 millones de euros tras sanear por valor de 1.680 millones.
  • La estrategia sigue siendo la misma: residuos y agua.

Las pérdidas históricas registradas por FCC en 2013 (1.506 millones de euros) no han sorprendido porque era lo esperado, dentro del plan trazado por su consejero delegado Juan Béjar (en la imagen). Esto es, concluir el saneamiento del grupo en 2013 para volver a los beneficios en 2014.

En ese plan hay dos claves: la refinanciación de 5.000 millones de deuda y la venta de activos. Vamos con la primera. El grupo cerró el año con una deuda total de 5.975 millones de euros, tras lograr reducirla un 15,7%. Sin duda, un buen dato, aunque sigue siendo elevada.

De esos casi 6.000 millones, Béjar se comprometió a refinanciar 5.000 a principios de este año. Recuerden si no, el hecho relevante remitido a la CNMV el 8 de enero pasado. En él se ponía como plazo el 28 de febrero para lograr el acuerdo de los 37 bancos implicados. En el mismo comunicado, además, la compañía aseguraba tener el visto bueno de las entidades tenedoras del 95% del volumen total de la deuda.

Sin embargo, el consejero delegado ha admitido este viernes -28 de febrero-, durante la presentación de resultados a analistas, que aún no ha logrado el acuerdo del 100% de las entidades. Por eso, Béjar ha manifestado que "el proceso, aunque aún no se ha firmado, se ha completado". "Toda la documentación está acordada y distribuida entre los bancos, de los que esperamos la cadena de aprobaciones en los próximos días y firmarlo en este mes de marzo".

En cualquier caso, el Ceo lo tiene claro: "Si el día de la firma no comparece alguno de los 37 bancos iremos al proceso de homologación sin ninguna duda", ha asegurado. Es decir, forzarán que el 5% -o inferior- de la deuda que no esté de acuerdo con los términos pactados por el 95% restante, acepten los términos del mismo. Ciertamente, es menos estético que un acuerdo total, pero igualmente eficaz. Béjar también tiene claro que el grupo no realizará una ampliación de capital.

En cualquier caso, los accionistas tendrán que esperar: "No habrá dividendo hasta que se cumpla el objetivo de deuda", ha señalado Béjar. Ese objetivo pasa por reducir la ratio deuda/Ebitda del 5,5 actual al 4. La medida afecta especialmente a Esther Koplowitz, su principal y máxima accionista, que en los últimos años obtuvo unos 80 millones de euros gracias al dividendo repartido por el grupo.

La otra clave del plan Béjar es la desinversión de activos no estratégicos. Hablamos de la participación de FCC en Realia, Cemusa, Globalvía y Yoigo. A finales de 2013 el grupo había logrado vender activos por valor de 1.590 millones de euros, el 72% de los 2.200 millones previstos y que intentarán cubrir con las desinversiones mencionadas.

Tras el saneamiento, la compañía podrá centrarse de lleno en su negocio, esto es, en residuos y agua. De hecho, el área de agua es la única que creció en 2013 (3,2%), con aumentos tanto en España como en el exterior. Servicios, aún siendo la principal fuente de ingresos, retrocedió un 2%, especialmente por el descenso de los ingresos en nuestro país del 17%. Y qué decir de la construcción. Pues que el aumento del 14,5% de los ingresos registrados en el extranjero no han podido compensar la caída del 25% registrada en España.

Pablo Ferrer

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