• República Centroafricana: la misión de Nuestra Señora de Fátima en Bouar, saqueada.
  • Israel: vandalismo contra los cristianos en el cementerio evangélico.
Los episodios de violencia en la República Centroafricana siguen estando a la orden del día por culpa de los yihadistas de Seleka.

Según lo informado a la Agencia Fides por el p. Aurelio Gazzera, misionero carmelita, en Bozoum, en el noroeste del país, "desde hace algún tiempo los hombres de Seleka han establecido una base y algunos puestos de control en Ngutere, un pueblo a 80 km de Bozoum, en la carretera Bozoum-Bocaranga".

Desde su base de Ngutere los rebeldes se dirigen a los pueblos vecinos, especialmente en los días de mercado, para robar a la población. "Entre los rebeldes continua el p. Aurelio- hay un vecino de la zona, un peul, que es especialmente peligroso". "El 20 de septiembre, este rebelde junto con otros dos, fue a la aldea de Herba para extorsionar a la gente durante el día de mercado", dice el misionero. "El rebelde se encontró con un joven del pueblo, que hace 12 años había contraído con él una deuda. Los hombres Seleka comenzaron a insultarlo y golpearlo hasta matarlo".

Algunos jóvenes de la aldea reaccionaron ante esto obligando a los hombres de Seleka a huir después de herir a otras dos personas. Los rebeldes, sin embargo, regresaron con refuerzos de Ngutere, y arrasaron el pueblo. De las 300 viviendas de Herba, 206 fueron quemadas. "En estas casas, estaban todas las pertenencias de los habitantes, que lo han perdido todo. El centro de salud también ha sido saqueado. Los rebeldes han detenido un vehículo que transportaba a uno de los heridos y lo han asesinado en el acto", concluye el misionero, que ha pedido a los líderes de Seleka una investigación sobre el episodio.

Pero los problemas y sucesos no han acabado ahí en la República Centroafricana. Un misionero italiano y un diácono de Centro áfrica son las últimas víctimas de los rebeldes Seleka. "El 28 de septiembre, el p. Benjamin Gusmeroli, misionero italiano, y fr. Martial Mengue, diácono de centro áfrica, han estado a merced de los rebeldes Seleka durante tres horas, los cuales amordazaron y amenazaron con matar al guardián además de entrar en la casa armados con Kalashnikovs", dice un comunicado enviado a la Agencia Fides desde la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús de Betharram a la que pertenecen los dos religiosos, informaba Fides.

El episodio tuvo lugar en la misión de Nuestra Señora de Fátima en Bouar (en el noroeste de la República Centroafricana). "Esta es la segunda misión de la diócesis que es atacada durante la noche en una semana", ha dicho el padre Gusmeroli, que explica cómo sucedieron los hechos: "Era un grupo de 5 hombres armados hasta los dientes, extranjeros, de origen sudanés, capaces de decir sólo algunas palabras en francés y Sango". "Ellos amordazaron y ataron a fr. Martial y se hicieron conducir hasta la habitación del padre Benjamin, donde robaron todo lo que encontraron a su paso".

"Vistos los intentos de resistencia del p. Benjamin, también lo ataron y amordazaron pudiendo poner todo patas arriba y robar el dinero, ordenador, cámara, móvil y todo lo que les interesaba", continúa.

"Tomaron como rehén para cubrir su escape a fr. Martial -liberándolo luego un poco más tarde- y robándole el pasaporte, que obtuvo después de meses de espera y que acababa de ser timbrado por la Embajada de Yaoude para poder venir a Italia para realizar algunos estudios". "Se ha llevado a cabo de esta forma un acto más de arrogancia y saqueo por parte de los rebeldes Seleka, ahora incontrolados e incontrolables por las autoridades. Señal de un deterioro de la situación en la que no se ven atisbos de cambio si no llega una intervención rápida y decisiva de la comunidad internacional", concluye el comunicado.

También han tenido lugar episodios de hostigamiento y acoso contra los cristianos en Israel. En la tarde del domingo, 29 de septiembre, cuatro jóvenes judíos israelíes de edades comprendidas entre los 17 y 27 años fueron detenidos después de haber dañado por lo menos quince tumbas cristianas evangélicas en el cementerio situado en el Monte Sión, cerca del casco antiguo de Jerusalén, informa Fides.

Los cuatro detenidos eran estudiantes en una escuela religiosa judía (yeshiva) situada al oeste de la Ciudad Vieja. Al menos dos de ellos -ha dicho el portavoz de la policía israelita Micky Rosenfeld- son activistas de siglas relacionadas con los colonos judíos extremistas de Cisjordania.

Desde el comienzo de 2012, se suceden profanaciones y actos de vandalismo contra monasterios, iglesias, mezquitas y cementerios cristianos y musulmanes cometidos por grupos extremistas cercanos al movimiento de colonos judíos.

Muchos de estos actos de intimidación hasta el momento han sido "firmados" con la fórmula "el precio a pagar". "Estos actos", dice a Fides el sacerdote palestino Raed Abusahliah, director general de Caritas Jerusalén "debe ser perseguidos con firmeza, y sus autores llevados ante la justicia, evitando liquidarlos como gestos que pasan sólo como unos excesos irresponsables".

El padre Raed informa de que algunos de los que frecuentan las escuelas rabínicas a menudo muestran actitudes ofensivas hacia los obispos, religiosas, sacerdotes, religiosos que pasan por la ciudad vieja. "Tan pronto como ven una cruz", dice el sacerdote, "muchos de ellos comienzan a escupir en el suelo".

José Ángel Gutiérrez
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