• El presidente de la expropiada YPF les dice a ambos ministros que si Brufau quiere negociar deberá ser antes del 31 de diciembre.
  • A partir de esa fecha, sólo aceptará lo anunciado por Buenos Aires: 1.500 millones de euros y destinados a invertir en Vaca Muerta.  
  • Respuesta del Gobierno: con quien tiene que negociar es con Repsol.
  • Y de hecho ya se negocia, pero Brufau ya sólo acepta dinero en pago por la expropiación, nada de contratos.
  • Pemex vuelve a insistir en mediar entre YPF y Repsol, pero la privatización del petróleo mexicano no avanza.  

El presidente de YPF, Miguel Galuccio (en la imagen), sólo durmió una noche en Madrid pero aprovechó el tiempo. Se vio con cuatro medios informativos y habló con dos ministros, los dos 'josemanueles': el responsable de Industria, José Manuel Soria y el de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

El tópico asegura que Soria es favorable a las tesis del presidente de Repsol, Antonio Brufau, de mantener en los tribunales el robo-expropiación de YPF y un Margallo que seria más proclive a la negociación.

No es exactamente así. Es cierto que cuando se produjo la expropiación, a Soria le maltrataron en Argentina, además, se entiende bien con Brufau. Y también lo es que el canciller está siempre más dispuesto a hablar alto y negociar bajo. Ahora bien, la respuesta que Galuccio se llevó de ambos fue la misma: hable usted con Antonio Brufau.

Además, el tono del presidente de YPF no fue el más proclive al entendimiento. Vino a dar un ultimátum: los argentinos se muestran dispuestos a negociar hasta el 31 de diciembre.

A partir del 1 de enero se quedan con su última oferta: 1.500 millones por el 51% de YPF pero, ojo, no como indemnización por lo expropiado sino dinero para invertir en Vaca Muerta... donde YPF no tiene ni medios ni tecnología para invertir.

La postura del presidente de Repsol sigue siendo la misma tras la visita. Sí, está dispuesto a negociar pero no en esos términos.

De entrada, exige separar el justiprecio de YPF de la inversión. A partir de ahí, estaría dispuesto a pactar unas condiciones con una razonable seguridad jurídica, si es que los argentinos pretenden que Repsol explote Vaca Muerta y, a cambio, entonces sí, retiraría la demanda ante el CIADI.

Por cierto, la mexicana Pemex, que en su día intervino en la negociación hispano-argentina y que acabó rompiendo con Repsol (aún posee el 9,9%) vuelve a interesarse por la negociación. Pero lo tiene complicado. A Repsol, es cierto, le sigue interesando participar en la privatización de Pemex, por lo que las lanzas pueden convertirse -again- en salvas. Ocurre que la propia privatización -en México no lo califiquen así, si no quieren tener problemas- y toda la reforma energética del presidente Peña Nieto está en el aire y con protestas en las calles.

En cualquier caso, podemos decir que Repsol ya está negociando con el Gobierno argentino. Lo que ocurre es que no lo llaman así porque la petrolera española exige separar la indemnización por YPF de los acuerdos comerciales para explotar Vaca Muerta.

En otras palabras, Brufau exige dinero contante y sonante por lo que considera un robo de doña Cristina Fernández de Kirchner.

Miriam Prat

miriam@hispanidad.com