• No desiste en su empeño de ser presidente de la mano de la mexicana, de Villar Mir-Piqué y de inversores rusos.
  • Y OHL ya ha negado que vaya a entrar en el accionariado de Repsol.
  • Eso sí, Prado no cuenta ni con el apoyo del Gobierno ni de La Caixa.
  • Moncloa quiere que amaine el temporal con México antes de la visita de Peña Nieto a España (junio).
  • Y el primer objetivo de Josu Jon Imaz es... un acercamiento a Pemex. No sólo para que no se marchen de Repsol sino para trabajar conjuntamente.

Borja Prado (en la imagen), actual presidente de Endesa, quiere ser califa en lugar del califa. Quiere ser presidente de Repsol en lugar de Antonio Brufau. Hispanidad ya adelantó que el todavía presidente de Endesa ya lo intentó con fondos rusos -muy oportuno-; intentaba crear un núcleo duro para desbancar a Brufau. Al tiempo, el diario Expansión, del que Borja Prado es consejero, publicaba el interés de OHL-Villar Mir por entrar en el núcleo duro de Repsol. Horas después de la salida del periódico, OHL negaba tal intención.

Pero el instrumento más flexible que está utilizando Prado para conquistar la Presidencia de Repsol es la mexicana Pemex. Prado no suelta al consejero de Pemex en Repsol, Arturo F. Henríquez, con quien, en vísperas del Consejo donde se nombró Ceo de Repsol a Josu Jon Imaz, se marchó a Múnich a ver el Bayern-Madrid.

Pero su actitud no gusta ni en Caixabank ni en Moncloa. Entendámonos, en Presidencia quieren un arreglo entre Pemex y Repsol, sobre todo en vísperas del viaje a España del presidente mexicano, Enrique Peña Nieto. Pero no más. Lo que no están dispuestos es a que Pemex se haga con el control de Repsol.

Por las mismas, Caixabank -lo mismo puede decirse de Sacyr- tampoco está por fusiones ni operaciones corporativas sino por un entendimiento para realizar operaciones conjuntas, un proceso a lo Petrobrás no a los YPF.

Pero Prado insiste y dificulta el primer encargo al nuevo consejero delegado, Josu Joz Imaz: templar gaitas con Pemex. Prado, además, enarbola la bandera de la españolidad de Repsol, a través de Expansión. Debe tratarse de españolidad 'putinesca'.

Eulogio López

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