Matteo Renzi (en la imagen), hombre reformista donde los haya y ex alcalde de Florencia -bueno y primer ministro italiano, casi se me olvidada, espero que lo entiendan- no ha encontrado mejor comparación que el eje España-Alemania -o sea, dejar claro que Merkel juega en primera y Rajoy en segunda división, ya me entienden- para defender lo suyo. Y ha utilizado un altavoz que no es ninguna coña en lo económico, el Financial Times. ¿Es irónico o un despiste La verdad es que ni una cosa ni otra, pero podía haber estado, en cualquier caso, un poco más atinado.

Veamos. La semana pasada salió el dato del PIB italiano en el segundo trimestre, lo que suponía, técnicamente, que el país entraba en recesión. Y el jueves, Draghi, presidente del BCE, previno a Renzi ante el peligro de que su Gobierno no sea capaz de domesticar el déficit público. O sea, le insistió en su receta preferida: las reformas. Y ayer, el primer ministro italiano no encontró mejor argumento para tranquilizar al BCE que explicar, que su modelo "no es España, sino Alemania", lo cual, dicho por un primer ministro, es objetivamente poco apropiado.

El primer ministro italiano no ha atinado al responder a Draghi que el modelo de Italia es Alemania y no España. Sobran los nombres
Hay una explicación a favor de Renzi, que sabe, naturalmente, cómo titula un periodista audaz según lo que declare su entrevistado y sabía, por tanto, que eso que ha dicho, en España al menos, se merece un destacado. Me refiero a que el 'premier' transalpino entendiera, susceptible él, que en realidad lo que estaba diciendo Draghi es que como no espabile y haga reformas como España, Italia va a tener problemas.

La otra opción es que se ha equivocado y, más prudente, debería haberse quedado con otro de los mensajes, el más importante: que Italia cumplirá el objetivo de déficit porque cerrará en el 2,9%; es decir, que no superará el límite del 3%, como exige Bruselas. Si no es así, es para pensar que quería hacer 'pupa' a España para beneficiar a Italia, lo cual no encaja.

En lo demás tiene razón: "Estoy de acuerdo con Draghi cuando dice que Italia necesita hacer reformas, pero cómo vamos a hacerlas lo decidiré yo, no la Troika ni el BCE ni la Comisión Europea".

Mariano Tomás

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