• Pretende dar un golpe de efecto con la renovación del Plan Prepara.  
  • También destaca, como un dato positivo, el incremento de 53.300 trabajadores en el régimen de autónomos.

A pesar de los desastrosos datos de la última Encuesta de Población Activa, que indica que España, con un 26,02% de desempleo ya alcanza los 5.965.400 personas sin trabajo, la ministra de Empleo, Fátima Báñez (en la imagen), ha defendido las bondades de la reforma laboral.

Ya se sabe que las estadísticas pueden ser analizadas de muy diferente manera. Y Báñez ha destacado en su comparecencia, al término del Consejo de Ministros, que desde que se aprobó la reforma laboral el ritmo de destrucción de empleo ha descendido del 12 al 9% y que se destruyen 400 puestos de trabajo al día que en los cuatro años anteriores.

También ha puesto en valor los 53.300 autónomos más dados de alta en el Régimen General de la Seguridad Social en el año 2012, tal vez la única buena noticia de la EPA, diga lo que diga y haga las cuentas que haga Fátima Báñez, como bien ha señalado ATA, la Federación de empleados por cuenta ajena. El propio Lorenzo Amor ha declarado que: "en los próximos meses va a ser más fácil crear tu propio empleo que obtener un puesto de trabajo por cuenta ajena".

El día después de la presentación de la EPA más catastrófica de la historia de España, Báñez ha dado todos los detalles sobre la renovación del Plan Prepara, anunciada ya un día antes por Mariano Rajoy.

Se establecerá una prórroga automática del Plan Prepara hasta que la tasa de paro baje del 20%. Su duración seguirá siendo de seis meses y el importe de la ayuda será de 450 euros mensuales para los parados de larga duración con mayores cargas familiares y de 400 para el resto de desempleados. Así mismo, Fátima Báñez ha anunciado que ante la dramática situación que están viviendo los trabajadores eventuales agrarios del sector olivarero en Andalucía y Extremadura, "con bajadas en la producción de hasta el 65%", se ha disminuido el número de peonadas que tenían que demostrar para cobrar el subsidio de desempleo de 35 a 20.

Ha destacado Báñéz, sin pestañear, el valor que se le está dando en foros internacionales a la reforma laboral y a sus logros, y al ser preguntada por una reforma integral de los servicios públicos de empleo, ha puesto de relieve la labor de ayuda que están prestando las ETTs.

Cierto es que, con la crisis, a Báñez le está tocando bailar con la más fea, pero podría, francamente, evitar algunos traspiés y bailar con algo más de gracia. Mentar a las ETTs, empresas de externalización u outsourcing, dadas las circunstancias del mercado laboral, no es, precisamente, una salida muy airosa.

Sara Olivo

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