• Según el ministro de Educación hay un desfase en determinadas carreras entre la empleabilidad y el número de plazas académicas. Ejemplo arquetípico: las Humanidades.
  • La reforma de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) establece una formación profesional dual, al estilo alemán: los estudiantes harán prácticas remuneradas en empresas.
  • Vuelve la Reválida para los que estudien Bachillerato.
  • Pese a que el Estado aumenta sus competencias en contenidos, Wert ha eludido pronunciarse sobre la defensa del castellano en las comunidades donde no se puede estudiar en la lengua de Cervantes: "Se defenderán ambas lenguas".
  • A los 15 años, en cuarto de la ESO, los jóvenes podrán decidir si se inclinan por el bachillerato para seguir estudios superiores, o por la Formación Profesional.
  • Desaparecen de Primaria: Conocimiento del Medio y Educación para la Ciudadanía. Vuelven las Ciencias Sociales y Naturales, como en la EGB.
  • Los grandes retos de la reforma: reducir la tasa de abandono escolar (26%) -el doble de la media europea-, y mejorar la nota de España en las evaluaciones europeas.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert (en la imagen), ha presentado este viernes, tras el Consejo de Ministros, las líneas maestras del anteproyecto que pretende devolver la dignidad a la educación española, con una tasa de abandono del 26%, un porcentaje de 'ni-nis' del 23,7%, -sólo superado por Israel-, y unos niveles de excelencia muy por debajo de los de los países de nuestro entorno. Además, la reforma pretende potenciar la Formación Profesional siguiendo el modelo alemán dual, con prácticas remuneradas en empresas.

En declaraciones a Hispanidad, el ministro ha señalado que aunque se adelante de 16 a 15 años la edad a la que un joven ha de decidir entre el Bachillerato o la FP, esto es, en tercero de la ESO, "no se trata en ningún momento de un retorno a los tiempos de la EGB, sino de un avance hacia algo nuevo. ¿Si sobran titulados en ADE y faltan obreros? Lo cierto es que hay un desfase de casi la mitad entre la empleabilidad y la oferta de plazas académicas, y eso incluye carreras de humanidades. No voy a entrar en hablar sobre si sobran o faltan titulados de ADE, pero sí hacen falta más personas con formación técnica, y científico técnica", ha matizado.

La reforma introduce las evaluaciones a nivel estatal al final de Primaria, ESO y Bachillerato, además de una pruebas en 3ª de Primaria que servirán para detectar de forma precoz problemas de aprendizaje en los alumnos. Vuelve la Reválida, que sustituye a la actual Selectividad, al terminar el Bahillerato, y también se harán exámenes tras la ESO, una especie de minirreválida, aunque el término de los exámenes previos a la etapa de la EGB no le guste al ministro. Aprobar los exámenes de ESO y Bachillerato será necesario para obtener el título.

El anteproyecto otorga mayor autonomía a los centros para implantar sus propios métodos pedagógicos y permite a las comunidades autónomas que decidan si quieren otorgar o no conciertos a los colegios de educación diferenciada. Las asignaturas instrumentales -matemáticas, lengua e inglés- aumentan en horas lectivas, y desaparece de Primaria Educación para la Ciudadanía, así como Conocimiento del Medio, que a partir de ahora se divide en Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.

El ministro ha señalado que en España también tenemos datos positivos, como la escolarización infantil, que alcanza el 96%. También ha resaltado que el gasto por alumno esté en 10.094 euros, un 21% por encima de la media de la OCDE. No ha negado que, si tienen éxito, estas reformas implicarán a largo plazo un encarecimiento de los costes de consolidación, si se consigue finalmente disminuir el abandono escolar.

Se crea una Formación Profesional Básica, de dos años de duración, que será obligatoria y sustituirá a los Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI), dirigidos a alumnos de 15 años; se introducen asignaturas en la FP de grado medio orientadas a sectores profesionales, y se facilita el paso hacia la FP de grado superior.

Wert ha negado que se produzca una recentralización con el anteproyecto de Ley, aunque sí ha admitido que, "como consecuencia de la legislación del año 2006, no había claridad conceptual ni práctica, y como consecuencia de ello teníamos una divergencia educativa tremenda".

Precisamente, las autoridades europeas han llamado al orden por las tremendas desigualdades entre unas zonas y otras de España. A partir de ahora, el Ministerio de Educación asume las competencias básicas en la selección de contenidos en un 65% en las comunidades autónomas donde haya un idioma cooficial, y de un 75% donde no lo haya. El ministro no ha aclarado si se va a defender el castellano en aquellos lugares donde los estudiantes tienen dificultades para estudiar en el idioma de todos: "Se reforzarán las dos lenguas en el marco de la definición constitucional, atendiendo a la cooficialidad de las dos, que incluye la lengua común", ha explicado.

Sara Olivo

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