• Por su parte, Cayo Lara ha aprovechado para pedir la supresión del Concordato y más democracia e igualdad en la Iglesia.
  • Cospedal ha mostrado "respeto" ante la decisión y ha alabado la talla humana de Benedicto XVI.
  • El ministro del Interior, que visitó al Papa hace una semana junto con la delegación de la Guardia Civil, ha destacado la cercanía mostrada por el Pontífice.
  • Entre los líderes europeos, Monti ha afirmado sentirse "muy turbado", Hollande pide respetar la decisión del Papa, Merkel ha agradecido la labor de Benedicto XVI y Cameron ha asegurado que "millones de personas le echarán de menos".

Las reacciones de los líderes políticos nacionales e internacionales a la renuncia de Benedicto XVI se pueden resumir en una palabra: respeto. Así, la secretaria general del PSOE, Elena Valenciano (en la imagen) ha afirmado que "respetamos la dimisión del Papa, no tenemos una posición política al respecto. No es la que habíamos pedido, pero la respetamos profundamente". La frase, como no podía ser de otra manera, ha provocado carcajadas entre los asistentes a la rueda de prensa de la líder socialista.

El único que no ha valorado la decisión -ni siquiera para pedir respeto- ha sido Cayo Lara. "No tengo nada que decir", ha asegurado el coordinador federal de Izquierda Unida. Eso sí, ha aprovechado para pedir el fin del Concordato -y que España sea un Estado efectivamente aconfesional- y más democracia e igualdad en la Iglesia. Según Cayo Lara, se debe terminar de una vez por todas con los privilegios de la Iglesia en nuestro país, y debe ser "una institución más". De traca y, además, trasnochada.

Más políticamente correcta se ha mostrado María Dolores de Cospedal. "Respeto absoluto a su figura, persona y todo lo que pueda afectar a los católicos de nuestro país, que son muchos", ha afirmado. Luego, ha alabado la "talla humana" de Benedicto XVI al dimitir por no encontrarse con las mejores facultades.

Por su parte, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que estuvo con el Papa el pasado 6 de este mes de febrero junto con una delegación de la Guardia Civil, ha resaltado la cercanía mostrada por el Pontífice durante el encuentro. Fernández Díaz ha recordado la actitud "cercana y sincera" de Benedicto XVI.

Estas reacciones más bien sosas de los políticos españoles contrastan con las de otros líderes europeos. Por ejemplo, el primer ministro dimisionario italiano, Mario Monti: "Estoy muy turbado por esta noticia inesperada", ha afirmado.

La canciller alemana, Angela Merkel -que es protestante-, ha aprovechado para agradecer al Papa su trabajo al frente de la Iglesia católica y le ha deseado lo mejor en el futuro. Merkel ha recordado el orgullo que sintió cuando Ratzinger fue elegido sucesor de San Pedro. Para Merkel, Benedicto XVI es "uno de los más significativos pensadores religiosos de nuestra época".

Por su parte, el primer ministro británico, David Cameron, ha destacado la labor del Papa: "Ha trabajado incansablemente para fortalecer las relaciones de Reino Unido con la Santa Sede", ha dicho. A juicio de Cameron, "millones de personas le echarán de menos como líder espiritual".

Más parecido a los políticos españoles se ha mostrado el presidente francés, François Hollande: "Es una decisión que refleja una voluntad que tiene que ser respetada", ha dicho.

No hubiera estado de más que tanto él como los líderes de nuestro país se hubieran mostrado un poco más espléndidos en sus declaraciones acerca del Santo Padre. Sin duda, se lo merece.

Pablo Ferrer

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