• Y lo cierto es que nadie lo esperaba.
  • La absorción de Cívica por Caixabank no impresiona al exvicepresidente.
  • Nunca estuvieron tan distanciados el presidente del Gobierno y el de Bankia, antiguos colegas de Gabinete.
  • Rato asegura que no necesita ayudas públicas y que no quiere fusionarse.
  • Tampoco aceptará ningún plan de troceo como el que pretenden Botín y FG.
  • Su plan consiste en vender hasta la corbata: pisos, participaciones industriales e incluso paquetes de crédito.

En su día, Rato fue el superior de Mariano Rajoy y en su día Rajoy fue el superior de Rato: como vicepresidente político y económico. Nunca fueron amigos pero sus relaciones eran razonables. Además, cuando Rato no fue elegido como el líder del PP no se enfadó con el ganador, Mariano, sino con el nominado, Aznar.

Pero ahora están más distanciados que nunca. Rajoy repite eso tan torero del "yo no le debo nada a nadie". Es decir, que no está dispuesto a ayudar a Rodrigo Rato a reflotar Bankia. Pero lo que no podía esperar es que Rato le tomara las palabras y respondiera. "No necesito tu ayuda ni tan siquiera tus fusiones: sigo solo".

Por lo general para derrotar un banquero basta con que el Gobierno le amenace, pero eso no sirve con el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI). Él piensa seguir, y no se va a marchar ni va a negociar una boda de conveniencia: sigue solo.

Su plan no deja de tener la sencillez de los clásicos: vender hasta la corbata. Vender pisos, activos inmobiliarios (ha vendido 4.500 en 2011 y pretende duplicar las cifras en este ejercicio. Y también participaciones industriales, aunque sobre todo aquellas donde puede obtener un rendimiento y liberar provisiones. Por ejemplo, el 1% de Abertis o el 5% de CASER.

También piensa vender inmuebles y oficinas para quedarse en alquiler si fuera necesario. Y acaba de lanzar un plan de reducción de salarios.

Y ojo, porque el Banco Central Europeo (BCE) le acaba de proporcionar liquidez: todo un respiro.

Y siempre cabe la posibilidad de buscar socios, entre fondos, antes que entre bancos.

En otras palabras, por ahora gana Rato. En el Gobierno le han dicho a Emilio Botín y a FG, los dos buitres con las garras preparadas, que no incordien.

Y por cierto, el reto que tiene delante es difícil, pero como lo consiga habrá Rato para mucho tiempo entre los grandes bancos.

Eulogio López

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