• La negativa a cualquier tipo de fusión o acuerdo no ha sentado bien al titular de Economía.
  • Las claves de la estrategia Rato: conversión de profetas y subordinada, venta de negocios y de filiales y de hasta un 27% de paquete del BFA.
  • El norteamericano City National Bank, listo para el traspaso.
  • También se vende la Torre KIO y se acelerará el traslado de los servicios a Torre Foster.

En su época de vicepresidente, Rodrigo Rato tuvo a sus órdenes al Secretario de Estado de Economía, hoy ministro, Luis de Guindos. Sus trayectorias profesionales se separaron pero ambos continuaron manteniendo una amistad... que ahora no atraviesa por su mejor momento.

En pocas palabras, Rodrigo Rato se ha negado a fusionarse con ningún banco de su tamaño y, además, aduce que Santander, BBVA y Caixabank lo único que pretenden es arrebatarle la cuota de mercado en España y hacer la reconversión del negocio en la península a expensas de Bankia, que ya ha cerrado 800 oficinas poco rentables y cuenta con 3.100 sucursales.

Rato ha asegurado a De Guindos que continuará en solitario. Eso sí, en justo castigo a su perversidad, Rato lo va a tener difícil para absorber a una entidad pequeña acceder más a las ayudas del llamado FROB III, y eso que él proviene del FROB I, el más caro para los 'ayudados'.

El plan de Rato para recapitalizar Bankia y tapar el agujero inmobiliario tiene varias patas. En primer lugar, la conversión de preferentes y subordinadas, por más de 7.000 millones de euros. A ello hay que añadir los 1.000 millones de euros de provisiones genéricas.

En segundo lugar, se venderán negocios. En la lista de enajenaciones figura la Depositaría, así como las gestoras de fondos. Entre ambos se espera conseguir 500 millones de euros.

También filiales, y entre ellas el norteamericano City National Bank, de Florida.

También se puede contar con la venta de hasta un 27% del accionariado de Bankia. Recordemos que BFA posee un 52% de Bankia y que, mientras mantenga el 25% las siete cajas de ahorros conformantes podrán mantener su naturaleza jurídica. De otro modo, a convertirse en fundaciones.

Y también la torre KIO, donde Bankia tiene su sede central. Recordemos que la Torre Foster -'una maravilla' arquitectónica del señor Norman Foster pero un desastre funcional- se está adecuando para poder albergar unos servicios centrales y poder vender la torre KIO.

En definitiva, sanear en 2011 y despabilar el negocio en 2013. Nada de fusiones.

Eulogio López

[email protected]