• En Moncloa advierten: en ningún país permitirían que las audiencias de TV las fijara un monopolio que, además, es accionista de cadenas competidores.
  • En España, Martin Sorrell, el Ceo de WPP, administra su monopolio publicitario en alianza con el duopolio informativo Lara-Berlusconi.
  • Y así, cuando conviene, Kantar Media, el monopolio de fijación de audiencias, eleva a unos canales y machaca a otros. Ahora toca elevar a La Sexta, filial de Planeta.
  • Curiosamente, La Sexta vive ahora un radiante éxito de audiencia.
  • ¿Y el resto de televisiones no controladas por el duopolio Excluidas del mercado.
  • No es de extrañar que Sáenz de Santamaría pretenda reducir el número de canales y abrir el TDT a otros operadores.

Se llama Martin Sorrell (perdón, Sir Martin Sorrell) y lleva más de veinte años como primer ejecutivo de la mayor multinacional publicitaria del mundo, la británica WPP. WPP emplea a 162.000 personas, en 3.000 oficinas, en 110 países. Su posición le permite usar y abusar. Contemplen el organigrama y háganse una idea. Políticos y señores de la prensa de todo el mundo tiemblan ante Sir Martin.

Pero en ningún otro país ocurre lo mismo que en España. A saber, Sorrell (en la imagen) controla los dos lados de la trinchera. Más bien los tres. WPP es la más importante central de medios del mundo, con sus creatividades y agencia anexas. Además, WPP es la propietaria de Kantar Media, otro monopolio del sector televisivo: la única medición que existe en España sobre audiencias televisivas. Y, al mismo tiempo, WPP participa -ver organigrama- en La Sexta, es decir, en A-3 TV, controlada por Planeta.

Casualmente, La Sexta ha crecido en audiencia durante los últimos meses. Casualmente. Mientras, los canales temáticos que no forman parte del duopolio Tele 5-A3 TV, bajan, y aún existe más ensañamiento por parte de los profesionales medidores de Kantar con canales neonatos, como por ejemplo, con 13TV, propiedad de la COPE.

Sí, ya sé que nadie se cree las audiencias que firma Kantar, pero con ellas se deciden los anuncios que van a cada canal... porque no hay otra forma de medir.

Como central de medios, WPP persigue a las grandes empresas. Por ejemplo, Sir Martin Sorrell se cogió un cabreo etrusco y, de forma altanera, le reprochó a Telefónica haber otorgado su publicidad a su competidor hispano-francés, Mediaplanning. Y ahora acaba de doblarle el pulso al BBVA: también se hará cargo de su publicidad. Naturalmente, los grandes anunciantes se cuidan muy mucho de enfrentarse a WPP, entre otras cosas porque también participan en medios de comunicación, como A-3 TV, que podrían hacerle pupa.

En Moncloa advierten que España es el único país donde una central de medios participa en el accionariado de la TV y encima monopoliza la medición de audiencias... que es lo mismo que decir dónde va cada publicidad.

No es de extrañar que Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno, intente reducir el papel del trío Sorrell-Lara-Berlsuconi. Por ejemplo, con la reducción de canales de TDT y con la re-incorporación de la publicidad a RTVE. A Lara y a Palo Vasile no les gusta la idea y ya amenazan y chantajean al PP (recuerden la entrevista con Aznar) con los informativos; a Sir Martin Sorrell tampoco le gusta la deriva del Gobierno. Rajoy, cuidado: estos son más peligrosos que Rubalcaba.

Eulogio López

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