Mañana del miércoles, en sede parlamentaria, como dicen los horteras. El presidente del Gobierno Rajoy (en la imagen), crecido ante las críticas, lanza una arenga sobre sus logros de Gobierno. Se le ve más tenso y más agresivo que durante los 16 meses que lleva gobernando. Sabe que, a medida que avance la legislatura, ya no podrá poner en marcha proyecto alguno porque estará pendiente de la cita electoral.

Y don Mariano empieza a sentir el temor de la derrota, sobre todo frente a un Frente Popular apoyado por los nacionalistas, también por nacionalistas de derechas que, con tal de aumentar su autonomía, aceptan cualquier aliado, incluida la izquierda más radical.

En el horizonte, y a pesar del desastre del PSOE, comienza a vislumbrarse un frente popular que podría derrotarle: socialistas y comunistas unidos, a los que seguramente se unirían formaciones nacionalistas, también las de derechas.

Rajoy empieza a sentir miedo. No hizo a comienzos de legislatura lo que tenía que hacer: cambiar una España por dos vías:

1. El rearme moral. Recuperar los principios cristianos, es decir, lo que hoy conocemos como democracia.

2. Conseguir que los españoles empiecen a valerse por sí mismos y no lo esperen todo del Estado.

En plata: si ante la situación que se encontró en diciembre de 2011 hubiese subido el IVA y reducido los impuestos laborales, y hubiere facilitado la creación de microempresas y de despachos profesionales tendríamos menos paro.

Y si en enero de 2012 hubiere retrasado la edad de jubilación progresivamente hasta los 70 años al tiempo que fomentaba la natalidad con el salario maternal...

Y si además hubiera afrontado entonces la gran reforma económica, que no es otra que la reducción del tamaño del Estado...

Y si no hubiese rescatado bancos sino que hubiera concedido los famosos 100.000 euros por ahorrador y nada a los inversores no le hubiera pillado los dedos.

Pero no lo hizo, y ahora se encuentra con una ciudadanía que brama por el paro y los impuestos confiscatorios... y pronto entraremos en la segunda parte de la legislatura.

Eulogio López

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