• Según el Banco de España, la balanza de pagos ha mejorado en julio.
  • Así, las empresas españolas de servicios -fuera del turismo- han multiplicado por seis sus ingresos netos.
  • Además, el saldo por cuenta corriente ha pasado de 900 millones de déficit, a casi 500 millones de superávit.
  • De esta manera, el déficit por cuenta corriente se ha reducido en algo más de 7.000 millones de euros en la primera mitad del año.
  • Sin embargo, los extranjeros no paran de liquidar sus inversiones en España.
  • En la primera mitad de 2011 nos financiaron 47.000 millones de euros en deuda. En el mismo periodo de 2012, nos han cancelado deuda por importe de 101.000 millones de euros.
  • Es decir, no se fían de nuestras empresas a pesar de que cada vez exportan más.
  • Y para colmo de males, la prima de riesgo ha subido hasta los 460 puntos básicos y la rentabilidad del bono a 10 años ha superado el 6%.

Estamos demasiado pendientes de las subastas de deuda pública y de la prima de riesgo de la misma. Probablemente porque son fáciles de entender: si hay poca demanda en las primeras o sube la segunda, todos comprendemos que las cosas se le están poniendo muy malitas al señor Rajoy (en la imagen) para que el tinglado que dirige llegue a fin de mes. Sin embargo, la balanza de pagos, como es más complicada, y además sólo genera una noticia al mes, pasa más desapercibida cuando no nos dice algo más relevante aún: qué tal andamos para hacer frente a nuestras obligaciones todos los que habitamos en España, no sólo el Estado.

Este viernes, ha publicado el Banco de España los datos de la balanza de pagos referidos al cierre de julio. El mes no ha sido malo del todo, si lo comparamos con el mismo del año pasado. Resulta que nuestras empresas de servicios distintos del turismo han multiplicado por seis, respecto del año pasado, los ingresos netos que han producido. En concreto, han conseguido 800 millones de euros adicionales fuera de nuestras fronteras. Lo que, unido a los 600 millones de euros menos que hemos pagado por rentas y transferencias este mes de julio respecto del mismo mes del año anterior, explican que nuestro saldo por cuenta corriente haya pasado de déficit (casi 900 millones de euros) a superávit (casi 500 millones de euros). Porque la verdad sea dicha, la balanza comercial, deficitaria como siempre, y el turismo, bien como siempre, apenas han variado.

Sin embargo, cuando miramos el acumulado de los siete primeros meses del año, y lo comparamos con el mismo periodo del año anterior, la cosa mejora aún más y en más partidas. La compra-venta de mercancías reduce mucho su saldo negativo (poco más de 5.000 millones de euros), el turismo sigue igual, y de nuevo la venta de otros servicios mejora mucho (2.000 millones de euros adicionales) que prácticamente explican los poco más de 7.000 millones de euros en que se ha reducido nuestro déficit por cuenta corriente hasta julio de 2012 si lo comparamos con los primeros siete meses del año anterior.

Aun así, estamos acongojados (¡qué verbo este!). Porque aunque hayamos reducido nuestro déficit por cuenta corriente en un 28% y en un tercio la suma de éste y el de capital, que siempre ayuda al primero, no dejan los extranjeros de liquidar sus inversiones en España. Hasta julio han vendido participaciones en empresas españolas por 96.000 millones de euros, más de tres veces más que en el periodo de enero a julio de 2011, lo que explicaría por qué la bolsa está tan malita.

Por otro lado, han pasado de financiarnos en forma de deuda en 47.000 millones de euros adicionales hasta julio de 2011 desde enero del mismo año, para cancelarnos deuda por importe de 101.000 millones de euros en los primeros siete meses de 2012, lo que justifica la subida del coste de la financiación, o la escasez de crédito, que es lo mismo, que venimos sufriendo. Dicho de otro modo: no se fían de nuestras empresas a pesar de que van vendiendo más fuera. ¿Por qué? Probablemente por la situación de las cuentas públicas y la inestabilidad política que padecemos y porque las ayudas de Europa, salvo en el caso de la banca, serán para el Estado, no para el resto de los que habitamos aquí, en España. Los extranjeros sólo parecen fiarse de la inversión directa, probablemente ya está comprando inmuebles a precios bajos, y para eso hay fondos aunque poco, 12.000 millones de euros, frente a todo lo que han retirado: 197.000 millones de euros.

Y para colmo de males, la prima de riesgo de nuestro país ha vuelto a repuntar para situarse en el entorno de los 460 puntos básicos, y la rentabilidad del bono a 10 años ha vuelto a superar el 6%.

Mientras seguimos pendientes del rescate público y bancario, el resto del país agoniza.

Rubén Manso

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