En febrero del 2010 el PP afeó la conducta de Zapatero por rezar con Obama en lugar de hacerlo con la familia de otro soldado español caído en tierras afganas

La ausencia de Mariano Rajoy en el funeral celebrado este domingo por el último caído en Afganistan, el sargento David Fernández Ureña, que resultó muerto en acto de servicio al intentar desactivar un explosivo, resulta sorprendente. Y más si tenemos en cuenta que el PP criticó con enorme dureza en febrero de 2010 la ausencia de Zapatero en el funeral por el soldado John Felipe Romero, cuando el entonces presidente de España se encontraba en Estados Unidos de viaje oficial. Esteban González Pons cuestionó que el jefe del Ejecutivo 'rece con Obama y no con la familia del soldado muerto'. Al menos, entonces, Zapatero tenía una excusa plausible. Excusa que no ha presentado Mariano Rajoy.

No le falta razón a Tomás Gómez para criticarlo. El líder de los socialistas madrileños ha dicho, sobre la ausencia de Rajoy en el funeral, que "le echamos ayer de menos todos los españoles, y dio un mal ejemplo, un ejemplo de lo que no debe hacer un presidente del Gobierno" . No encuentra una explicación plausible, ya que su ausencia no estaba motivada porque "tuviese otras obligaciones sino a que "estaba tranquilamente disfrutando de su ocio".

Ya son cien los muertos en la guerra más con más bajas  que ha vivido nuestro país desde el conflicto de Ifni, en 1957, una guerra vergonzante y tan oculta como la que está teniendo lugar en tierras afganas.

Salimos de Iraq para implicarnos de lleno en un una confrontación disfrazada de misión humanitaria que se ha llevado por delante a efectivos de todas las escalas de Tierra, Aire, de la Guardia Civil y de la Armada; una guerra donde las tropas españolas desplegadas han adolecido de escasez de medios, donde 79 personas han muerto en accidente aéreo, 14 por atentado, dos en accidente de tráfico y 5 por infarto.

Sara Olivo
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